Atención a los ruidosos: el silencio es sedante y restaurador del cerebro
Aunque empíricamente se sabía, ahora científicos afirman que un rato de silencio permite restaurar la atención y las células del cerebro y rebajar considerablemente los niveles de estrés. Es una noticia que deben recibir con urgencia todos los ruidosos, esas personas que disfrutan con decibeles que invaden hogares y contaminan el entorno, lo que en ocasiones resulta insoportable, sobre todo para estudiantes, ancianos y niños pequeños. Al respecto, Leo Chalupa, neurobiólogo estadounidense, afirma que los seres humanos necesitamos un día de completo silencio para lograr el funcionamiento óptimo del cerebro, según referencia la revista Muy interesante. Nuestra mente debería descansar del continuo bombardeo que sufre, defiende, se podrían crear espacios para esa desconexión del tecnoestrés, beneficiosa para la mente. Este científico es uno más entre los muchos apologistas del silencio, apoyados por numerosas investigaciones. Un reciente estudio indica que un tiempo sin estímulos auditivos relaja tanto o más que escuchar música tranquila. El cambio en variables cardiovasculares, cerebrales y respiratorias es similar. Además, el silencio recarga nuestro cerebro, pues el exceso de estímulos deja sin recursos a la corteza prefrontal, encargada del razonamiento. Sin silencio, solo podemos responder minuto a minuto: el pensamiento superior deja de existir y solo se reactiva en ausencia de estímulos. De hecho, ese efecto regenerador podría ser físico. Un trabajo de la Universidad de Dresde (Alemania) mostraba hace poco que dos horas de silencio diario conducen al desarrollo de nuevas células en el hipocampo de los ratones que servían de sujetos experimentales. El sitio digital Universia, que aborda temas de ciencia y conocimiento, publica también razones de beneficio del silencio.
Elevada concentración atmosférica de dióxido de carbono
La concentración atmosférica de dióxido de carbono (CO2), el más peligroso de los gases que favorece el efecto invernadero, alcanzó en 2015 un nuevo y preocupante umbral, el de las 400 partes por millón. Aunque la cifra es meramente simbólica, denota una realidad lo suficientemente preocupante para que los expertos hayan dado la voz de alarma y señalar, además, el que el citado año ha sido el más cálido desde que empezaron a registrarse las temperaturas en 1880, según informa el portal ‘Climate Home’. Petteri Taalas, secretario general de la Organización Mundial de Meteorología (OMM), durante la presentación del Boletin Anual sobre los gases de efecto invernadero confirmó la nueva y amenazante tasa media de concentración de CO2 y se refirió a ella como “el principio de un nuevo paradigma para el planeta y todos los que vivimos en él”. Subrayó el experto la importancia de que el Acuerdo de París entre en vigor el 4 de noviembre, mucho antes de la fecha prevista, y que se acelere su aplicación, ya que “si no nos ocupamos de las emisiones de CO2, no podemos hacer frente al cambio climático ni limitar el aumento de la temperatura a 2ºC con respecto al nivel pre–industrial”, que es el objetivo que la comunidad internacional pretende alcanzar. El dióxido de carbono es el gas que más contribuye al calentamiento global. Otros de los principales gases de efecto invernadero de larga duración son el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O) y el hexafluoruro de azufre. Por su parte, la NASA ya ha predicho que con toda probabilidad, 2016 será aún más cálido que el año anterior.
Casi la mitad de la flora de Cuba en peligro de extinción
Casi la mitad de la flora de Cuba se encuentra en peligro de extinción, y el mayor número de las especies amenazadas se localiza en Pinar del Río, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo, de acuerdo con un estudio científico realizado sobre esta temática en la Isla. La investigación, publicada con el título Lista Roja de la flora de Cuba, se efectuó bajo el auspicio del Grupo de Especialistas en Plantas Cubanas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Jardín Botánico Nacional de la Universidad de La Habana. Con la participación de unos 80 expertos de 30 instituciones cubanas, la “Lista Roja” y sus documentos complementarios recogen aproximadamente el 15 por ciento de todas las especies evaluadas en el orbe según los criterios de la UICN, y más del 66 por ciento del total estimado de las especies cubanas. Alejandro Palmarola Bejerano, presidente de la Sociedad Cubana de Botánica, una de las instituciones líderes en la investigación, detalló a la Agencia Cubana de Noticias que la compilación, segunda edición de su tipo en el país, incluye el estado y conservación de cuatro mil 627 especies de plantas y constituye una línea base para establecer prioridades con vistas a su preservación y manejo sostenible.(TVY)(Agencias)(Redcien)(03/11/16)
Su imagen más cercana
