Vivir más de 500 años, ¿utopía o realidad probable?
Mírese al espejo, contemple su imagen y eche su imaginación a volar para intentar verse a sí mismo dentro de 500 años. ¿Qué le parece lo que percibe? ¿Demasiadas arrugas? No se preocupe demasiado, según el británico Aubrey de Grey no se trata de ninguna utopía sino de un hecho real basado en razones científicas que le inducen a afirmar que el ser humano está diseñado para vivir no 120, sino más de 500 años, y algunas hasta mil, para lo cual bastará desarrollar suficientemente bien la bioingeniería y otras ramas del saber biomédico para que el sueño se convierta en realidad más allá de la ciencia ficción, pues según este experto el cuerpo humano puede ser reparado igual que hoy se hace con un vehículo, por lo que él está enfrascado en desarrollar nuevas terapias regenerativas contra el envejecimiento, lo que confirma su vocación, pues míster Grey ha dedicado toda su vida laboral a luchar contra el envejecimiento. Por supuesto, De Grey ha desatado un vendaval de controversias entre sus homólogos y otros interesados en el tema.
Al reconstruir el orden estructurado de la maquinaria viva de nuestros tejidos, estas biotecnologías de rejuvenecimiento restaurarán el funcionamiento normal de las células y las biomoléculas esenciales, devolviendo los tejidos del envejecimiento a la salud, subrayó.
Críticos de estas argumentaciones alegan que sólo es posible potencialmente extender la vida de una persona en un 30 por ciento si se adhieren a una dieta restringida y se respetan los factores genéticos, siempre presentes.
De acuerdo con discípulos de De Grey, algunos elementos químicos, proteínas y medicamentos que combaten el envejecimiento son el aceite de pescado, el ginkgo biloba, el ginseng, el aceite de prímula, la lecitina, esta última formada por colina, ácidos grasos, y fosfolípidos… La gran pregunta es si el propio De Grey podrá vivir lo suficiente para ver lo que realmente sucede…
Ciudades inteligentes, más acá de la ciencia ficción
Las llamadas ciudades inteligentes han dejado de ser tema de ciencia ficción para saltar de las pantallas y las revistas a la vida real, mediante el uso de tecnologías que se supone estén en función del bienestar de los ciudadanos de cara a las sociedades del futuro que en algunos sitios ya es presente. De acuerdo con expertos de las Naciones Unidas, para el año 2050 el 70 por ciento de la población mundial habitará en centros urbanos de este tipo.
«El propósito final de una Smart City (ciudad inteligente) es alcanzar una gestión eficiente en todas las áreas de la ciudad como el urbanismo, infraestructuras, transporte, servicios, educación, sanidad, seguridad pública, energía, satisfaciendo a las necesidades de la urbe y de sus ciudadanos», según el libro blanco Smart Cities, uno de los principales libros de referencia.
Este fenómeno social y demográfico traerá efectos económicos, políticos y medioambientales trascendentales, por lo que el concepto de «ciudad inteligente» se hace cada vez más relevante.
El consultor del Banco Interamericano de Desarrollo, Mauricio Bouskela, destaca los siguientes rasgos de las ciudades inteligentes:
– Gestión racional del espacio urbano y los recursos naturales
– Empleo de fuentes alternativas de energía y reducción de emisiones de CO2
– Uso de redes de comunicación, sensores y sistemas inteligentes
– Manejo de grandes bases de datos para prever o mitigar problemas
– Aprovechamiento de herramientas digitales y plataformas interactivas
– Conexión del gobierno y los ciudadanos y realización de trámites por Internet
– Generación de nuevos servicios y empresas de base tecnológica
Alguna de las medidas para la sostenibilidad que propone el concepto de ciudad inteligente es la utilización de paneles fotovoltaicos en las comunidades, un mayor uso de medios de trasporte y vehículos eléctricos, paneles solares para semáforos o señales, molinos eólicos en farolas así como la promoción y desarrollo del uso de las bicicletas.
El desarrollo de sistemas de gestión integral del ciclo del agua permite la reutilización del agua a fin de aprovechar al máximo el valioso y limitado recurso.
¿Dónde hay ciudades inteligentes?
Encabezando el podio de las ciudades más inteligentes están Tokio (Japón), Londres (Reino Unido), Nueva York (Estados Unidos), Zúrich (Suiza) y París (Francia), según el índice IESE Cities in Motion (ICIM).
América Latina también tiene ciudades inteligentes: Santiago de Chile (Chile), Buenos Aires (Argentina), Monterrey (México), Ciudad de México (México), y Bogotá (Colombia), según el Centro de Globalización y Estrategia del Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE).
Si para el año 2050 no se han tomado medidas drásticas que contrarresten el crecimiento demográfico, se espera un impacto medioambiental y social sin precedentes.
Por ello, es necesaria la búsqueda de un modelo que permita la sostenibilidad del medio ambiente en el futuro. Las ciudades inteligentes pudieran ser la solución.
(TVY)(Agencias)(RT)(24/11/16)
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