Entérese: La Tierra posee un nuevo continente, Zealandia, el séptimo
Los avances de las ciencias nos confirman cada día la necesidad de seguir estudiando después de graduados para mantener los conocimientos actualizados, utilizarlos adecuadamente y… y no hacer el ridículo. Es verdad de Perogrullo par profesores y maestros. También para otros profesionales que suelen impartir conferencias y disertar ante públicos enterados, más hoy en tiempos de Internet, en los que el conocimiento se abre democráticamente a las posibilidades de acceso a la red de redes. ¿Por qué todo esto? Pues porque acabo de enterarme que la Tierra, nuestro querido planeta azul, tiene otro continente, el séptimo, de acuerdo con un estudio hecho por 11 investigadores de la Sociedad Geológica de América, Nueva Caledonia y Nueva Zelanda, de manera que ya lo saben los profesores de geografía: hay que ponerse al día, aunque oficialmente todavía no se haya informado el suceso, como anticipa la plataforma Science Alert.
En realidad son muchos los que consideran solo seis continentes en la Tierra: Norteamérica, Sudamérica, Eurasia, África, Australia y la Antártida-, pero la división puede variar en diferentes regiones del mundo. Zealandia, como los investigadores llamaron al séptimo continente, está situado al este de Australia e incluye Nueva Zelanda y Nueva Caledonia, que, según sostienen los autores, no son cadenas de islas, sino que forman parte de una sola placa de corteza continental. De acuerdo con la investigación de un grupo de 11 científicos de varios países, el nuevo territorio tiene una superficie de 4,9 millones de kilómetros cuadrados, el 94 por ciento de los cuales se encuentra bajo el agua. Los geólogos aseguran que no forma parte de Oceanía, ya que ambas masas de tierra están separadas por la fosa Cato. Los investigadores señalan que a primera vista Zealandia puede parecer fragmentada, sin embargo, tras analizar mapas científicos de elevación y gravedad de fondos marinos demostraron que constituye una región unificada.
Células madres y tratamientos en Cuba
Sin dudas el tratamiento de diversos padecimientos utilizando las cada vez más famosas células madres -en especial los que precisan de regeneración de tejidos- se hace más popular y despierta la curiosidad de científicos y pacientes. Al concluir el 2016 el número de personas tratados con células madre en Cuba ascendió a 10 mil 473 desde su introducción práctica por primera vez el 24 de febrero del 2004. De ese total 5 mil 173 (49 %) son de la especialidad de ortopedia y traumatología, 4mil 090 (39 %) de la especialidad de angiología, y los mil 020 restantes (12 %) pertenecen a otras especialidades médicas. En opinión del profesor Porfirio Hernández, las investigaciones practicadas hasta hoy muestran evidencias favorables muy prometedoras, fundamentalmente en las temáticas citadas. «También en angiología resaltan los resultados en el tratamiento de pacientes con insuficiencia arterial grave de los miembros inferiores, evitándose la amputación mayor en un rango del 58 al 80 % de los que tenían esa indicación, reseña Porfirio Peláez en el sitio web de Granma.
Asimismo se reportan recuperaciones notables en alrededor del 85 % de las personas con insuficiencia arterial crónica de miembros inferiores menos avanzada». Otras aplicaciones promisorias de la terapia celular se han alcanzado en pacientes con periodontitis, paraplejia por traumatismos de la columna vertebral con lesión de la médula espinal, distrofia muscular de Duchenne en niños. Igualmente el país incursiona, además, en el uso de las plaquetas y sus componentes, tomando en cuenta que constituyen verdaderas bolsas biológicas repletas de múltiples moléculas bioactivas con capacidad regenerativa y contienen elementos que modulan la angiogénesis y la inflamación. Los resultados más esperanzadores son reportados en dolencias ortopédicas y traumáticas, úlceras postflebéticas, pie diabético, síndrome de ojo seco, úlceras de la córnea y en lesiones secundarias a prácticas deportivas.
¿Y qué son las células madre?
Un tratado especializado refiere que las células madre son células que se encuentran en todos los organismos pluricelulares[1] y que tienen la capacidad de dividirse (a través de la mitosis) y diferenciarse en diversos tipos de células especializadas, además de autorrenovarse para producir más células madre. En los mamíferos, existen diversos tipos de células madre que se pueden clasificar teniendo en cuenta su potencia,[2] es decir, el número de diferentes tipos celulares en los que puede diferenciarse.[3] En los organismos adultos, las células madre y las células progenitoras actúan en la regeneración o reparación de los tejidos del organismo.[4]
Las células madre –en inglés stem cells (donde stem significa tronco, traduciéndose a menudo como «células troncales»)– tienen la capacidad de dividirse asimétricamente dando lugar a dos células hijas, una de las cuales tiene las mismas propiedades que la célula madre original (autorrenovación) y la otra adquiere la capacidad de poder diferenciarse si las condiciones ambientales son adecuadas.[5]
La mayoría de los tejidos de un organismo adulto, poseen una población residente de células madre adultas que permiten su renovación periódica o su regeneración cuando se produce algún daño tisular.[6] Algunas células madre adultas son capaces de diferenciarse en más de un tipo celular como las células madre mesenquimales y las células madre hematopoyéticas, mientras que otras son precursoras directas de las células del tejido en el que se encuentran, como por ejemplo las células madre de la piel, músculo intestino o las células madre gonadales (células madre germinales).
Las células madre embrionarias son aquellas que forman parte de la masa celular interna de un embrión de 4-5 días de edad. Estas son pluripotentes lo cual significa que pueden dar origen a las tres capas germinales: ectodermo, mesodermo y endodermo. Una característica fundamental de las células madre embrionarias es que pueden mantenerse (en el embrión o en determinadas condiciones de cultivo) de forma indefinida, formando al dividirse una célula idéntica a ellas mismas, y manteniendo una población estable de células madre. Existen técnicas experimentales donde se pueden obtener células madre embrionarias sin que esto implique la destrucción del embrión. (TVY)(Con informaciones de agencias y Kiwix)
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