¿Quiere vivir más? ¡Camine más rápido!
Mi amigo Alberto tiene razón: caminar es bueno para la salud, y caminar rápido es mejor todavía para alargar la expectativa de vida. Además, lo acaban de afirmar investigadores británicos del tema en la revista científica Mayo Clinic Proceedings, tras realizar un estudio sobre el índice de la masa corporal (IMC), la velocidad a la hora de caminar, la circunferencia de la cintura y el porcentaje de grasa corporal de más de 474 mil personas entre los años 2006 y 2016. De promedio, los participantes tenían 58,2 años de edad y un IMC de 26,7, cifra que los sitúa en la categoría de sobrepeso.
Los resultados mostraron que los participantes que caminaban más rápido tenían una mayor esperanza de vida, entre 86,7 y 87,8 años para las mujeres y de 85,2 a 86,8 años para los hombres, independientemente de su IMC. Los que caminaban lentamente, aunque tuvieran un IMC de menos de 20, es decir, un peso normal, morían antes. Las mujeres de este grupo tenían una esperanza de vida de 72,4 años y los hombres vivían aún menos (64,8 años de promedio).”En otras palabras, los resultados sugieren que, tal vez, la aptitud física sea un mejor indicador de la esperanza de vida que el índice de masa corporal (IMC), y que alentar a la población a caminar más enérgicamente puede añadir años a sus vidas“, concluye Tom Yates, uno de los autores del estudio de la Universidad de Leicester.
El libro gana la partida de salud a entretenimientos modernos
No se trata de negar las ventajas de la televisión y otros inventos que hacen más agradable la vida y eficaz la comunicación, sino de reconocer que el placer de la lectura, antiguo como la imprenta, lejos de ser desplazado por entretenimientos electrónicos, debe fomentarse entre los niños, los jóvenes y los adultos que aun no hayan descubierto el gusto de tener un libro de cabecera y entregarse a esa comunión íntima, silenciosa, capaz de activar la imaginación, estimulando las neuronas… Pero no solo es entretenimiento y conocimientos nuevos a través de los libros, sino supervivencia también, a juzgar por lo que afirman investigadores de la Escuela de Salud Pública de la prestigiosa Universidad de Yale (Connecticut, Estados Unidos), quien han descubierto que los lectores tienen una “ventaja de supervivencia considerable” sobre los que no leen libros. Quienes poseen el hábito de leer con frecuencia viven una media de dos años más que las personas que no leen. El estudio, realizado durante un período de 12 años y publicado en la revista Social Science & Medicine, desvela que quienes leían unas tres horas y media a la semana tenían un 17 por ciento de posibilidades menos de morir que quienes no leyeron ningún libro. Ya que el perfil del lector lo componen mayoritariamente mujeres, con estudios universitarios y pertenecientes a grupos de ingresos superiores, los investigadores tuvieron en cuenta estos factores, así como edad, raza, salud, depresión, empleo y estado civil. En comparación con las personas que no leían libros, quienes leían más de tres horas y media a la semana tenían un 23 por ciento de posibilidades menos de morir. A su vez, el estudio descubrió una asociación similar en las personas que leen periódicos y revistas, pero el efecto era menor.
Nueva rama en el árbol genealógico de los humanos
Por supuesto que no me refiero al abolengo ni la heráldica, sino a los humanos dentro del natural desarrollo de la especie de la que formamos parte. Investigadores en Filipinas han descubierto una especie de humanos antiguos que la ciencia desconocía hasta ahora. El homínido de cuerpo pequeño, llamado ‘Homo luzonensis’, vivió en la isla de Luzón hace entre 50 mil y 67 mil años. Identificado a partir de un total de siete dientes y seis huesos pequeños, alberga un mosaico de las características antiguas más avanzadas. El descubrimiento histórico fue publicado en el diario de ciencia Nature. Aida Gómez-Robles, una paleontóloga del University College London, que revisó el estudio antes de su publicación, no se atreve a decir inequívocamente que lo encontrado represente una nueva especie. “Es absolutamente uno de los hallazgos más importantes que saldrá en varios años”, dice la experta.
Panda albino es noticia viral
Un osito Panda albino acaba de hacer noticia de carácter mundial, porque se ha vuelto viral en las redes sociales. Se trata de la primera imagen de la historia de este tipo de animal en libertad, oriundo de China, donde es venerado, considerado tesoro y amparado por leyes del Estado. El espécimen fue avistado en la Reserva Natural Nacional de Wolong en la central provincia de Sichuan, refiere un despacho de la agencia Prensa Latina. Según esa institución, el osito muestra su cuerpo completamente blanco y ojos rojos, paseando por un bosque, que según la reserva es la primera en el mundo de uno albino, causó furor en esta sociedad, acostumbrada a la combinación en blanco y negro de estos peculiares osos, precisó la reserva de Wolong en un comunicado.
De acuerdo con esa entidad, la fotografía fue tomada en abril pasado por una cámara de infrarrojos situada a más de dos mil metros sobre el nivel del mar. Según los expertos, se podría tratar de un ejemplar de uno a dos años de edad que parece gozar de buena salud y aún se desconoce su sexo.
Para el investigador de la Universidad de Beijing y especialista en osos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, Li Sheng, el albinismo por lo general no afecta la estructura corporal y las funciones fisiológicas del animal, excepto que son más fáciles de detectar y que su cuerpo es más sensible a la luz solar directa.
Hace aproximadamente un año, también se avistaron algunos ejemplares de panda con la piel marrón, algo que los expertos también consideraron una mutación genética.
Actualmente existen, según cifras oficiales, unos dos mil pandas en el mundo y China dedica cuantiosos recursos al cuidado y conservación se esos famosos mamíferos, considerados patrimonio nacional
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