Martes , 3 diciembre 2019
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Ciencia, ética y religión vuelven a cruzar sus caminos

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celulas-madre-reuters-580x329La noticia ha vuelto a abrir una ventana al legendario debate entre ciencia, ética y religión, y mientras unos celebran la esperanza prometedora, otros titubean al opinar, frenados por conceptos éticos y un tercer segmento rechaza de plano cualquier intento de “jugar a ser Dios”.

Como vemos, no es nuevo el debate, aunque sí el hecho que lo reaviva: Un equipo internacional de científicos asegura haber creado un embrión híbrido entre un ser humano y un cerdo, experimento con el cual esperan dar inicio a la investigación de métodos para crear órganos trasplantarles a partir de las células del propio receptor.

Las agencias que refieren el suceso precisan que Juan Carlos Izpisua Belmonte, jefe del equipo de especialistas, asegura que el objetivo de la investigación pasa por crear “tejidos u órganos funcionales que podrían ser trasplantados”.

Obviamente, no se trata de crear una criatura mitad cerdo y mitad humano, o que exhiba un desarrollo biológico y anatómico diverso, que incluya características de ambas especies, sino de una intención científica encaminada a procurar bancos de “piezas de repuestos compatibles” para prolongar la vida de las personas mediante trasplantes adecuados de órganos.

Visto desde este ángulo, el asunto no tendría en realidad mucho más que debatir, pues se trata de una gestión noble dirigida a prolongar la vida de los humanos…Pero…

El trabajo, publicado en la revista ‘Cell’, documenta que para llevar a cabo su experimento, los científicos introdujeron células madre humanas en embriones de un cerdo en una fase temprana del desarrollo que les permitió crear unos dos  mil  híbridos, los cuales fueron implantados en el organismo de una cerda, convirtiéndose 186 de ellos en ‘quimeras'(*).

Allí permanecieron durante 28 días, período que corresponde al primer trimestre del embarazo de estos animales, después de lo cual extrajeron el feto, poniendo así fin al proceso. Es decir, no se llegó a consumar el desarrollo fetal de la criatura, por lo tanto no se conocen propiedades del ser una vez nacido, sino el asunto se concretó a una etapa breve, pero necesaria del embrión… Pero…

Belmonte afirma que bastó ese tiempo para que las ‘quimeras’ se desarrollaran lo suficiente para que los científicos pudieran analizarlas sin “preocupaciones éticas” vinculadas con animales ‘quiméricos’ maduros.

Según el científico, la posibilidad de que nazca un animal que contenga células humanas es algo que podría causar preocupaciones fuera del mundo científico. “La sociedad tiene que decidir qué se debe hacer”, subraya.

He ahí un segundo asunto que incentiva la polémica, cuando se afirma que “la sociedad tiene que decidir qué se debe hacer”. En  realidad ¿quién asume la representación de “la sociedad” en este caso? El conglomerado de  humanos en el planeta que habitamos es  esa gran sociedad, pero ¿cómo decide?, ¿por votación acaso? No creo. No es la práctica conocida, son muy pocos los que en definitiva  bajan o suben el pulgar en asuntos de ciencia-ética-religión.

También hay que tomar en cuenta a favor del experimento que  por vez primera permitiría cruzar células de dos especies tan diferentes, de hecho abriría nuevas ventanas a la esperanza para investigar distintas enfermedades y cómo afectan al organismo humano.

La voz de los religiosos aún no resuena sobre el asunto. Es muy temprano, pero no tardarán quienes en nombre de la fe (la de unos y la de otros) invoquen la inviolabilidad del designio divino en cuanto a aquello del creacionismo y la igualdad del hombre con su divinidad, porque, ¿dónde quedaría ubicado ese híbrido de humano-cerdo en el cuadro divino?

De todas formas, voto junto a los científicos que, como reza el cable original,  esperan que estos experimentos en el ámbito de la hibridación abran ventanas a la investigación de métodos para crear órganos para trasplantes generados a partir de las células del propio receptor. De esa forma, se evitaría el rechazo del órgano, resolviendo el problema de la falta de donaciones en el mundo.

*quimera

[sust.] [fem.]  Monstruo imaginario que según la fábula vomitaba llamas y tenía cabeza de león, vientre de cabra y cola de dragón. ·{Blasón} Figura heráldica que representa este animal fantástico. ·[fig.]  Lo que se propone a la imaginación como posible o verdadero, no siéndolo. ·[fig.]  Pendencia, riña o contienda. ·[fig.]  Sospecha infundada de algo desagradable, aprensión.

(TVY)(Con información de agencias)(30/01/17)

Acerca de Roberto Pérez Betancourt

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Licenciado en Periodismo en Universidad de La Habana. Profesor periodismo Universidad Matanzas. Graduado en Administración de empresas. Diplomado en Psicología pedagógica

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