Los telefónos móviles y la amplia gama de dispositivos que hoy mueven el mundo tecnológico, se han covertido en parte imprescindible de la vida moderna de la mayor parte de las personas. Sin embargo sus ventajas y utilidades pueden revertirse si nos excedemos y es que, las consecuencias de pasar demasiado tiempo con el móvil pueden ser negativas tanto en el orden físico como mental. Si hablamos de los daños físicos podemos enumerar la postura corporal que adoptamos al utilizar estos dispositivos y mental por el aumento de la excitabilidad en el sistema nervioso que provoca el uso continuado del mismo. Es por eso que debemos cuidar nuestras acciones ya que el uso excesivo de los móviles representa un detonante de muchas lesiones relacionadas, sobre todo, con el aparato locomotor. A continuación relacionamos algunas de ellas.
Dolor y rigidez en las manos y los dedos
Las horas que pasamos con el telefóno entre manos tiene sus consecuencias. Una de ellas es sentir dolor y rigidez en los dedos y también en las manos. Incluso es probable sentir cierto hormigueo y es que, la musculatura de nuestra mano se resiente ante tantos minutos-horas de estar pulsando las teclas del teléfono. Esto puede provocar tendinitis de forma habitual, según explican Noelia Serrano y Mireia Relats, dos profesoras de Fisioterapia en las Escuelas Universitarias Gimbernat (España).
Dificultad para respirar
Las inadecuadas posturas que adoptamos en el uso de nuestros dispositivos móviles o tabletas pueden provocarnos sensación de opresión en el pecho y dificultad para respirar con normalidad a causa de la pérdida de capacidad del volumen pulmonar por el cierre del tórax e insuficiencia de expansión costal.
Dolor de cuello
La sensación de sobrecarga y tensión en la zona de los hombros y el cuello tiene su origen en la sobrecarga de la musculatura de la zona por la postura forzada de pasar excesivo tiempo con el smartphone o la tableta entre manos. Los trapecios y la escápula sufren de esta sobrecarga provocándonos dolor. El tronco y la columna vertebral también acusan debilidad (a causa de la falta de actividad física) y pérdida de la musculatura que estabiliza este sistema, pudiendo provocar pérdida de control motor.
Aumento del estrés
Relacionado con el efecto que provoca estar continuamente pendientes de nuestras notificaciones, correos o revisiones de redes sociales, se produce un incremento de la irritabilidad de nuestro sistema nervioso generándonos ansiedad, déficit de atención y aumento del estrés, según apuntan Serrano y Relats.
Dolores de cabeza
Las posiciones inadecuadas a causa del abuso de teléfonos móviles, tabletas o portátiles, son cada vez más habituales y otra de las consecuencias de estas posturas forzadas es dolor de cabeza o incluso sensación de mareo por culpa de la contracción de los suboccipitales, los músculos que facilitan nuestros movimientos de cabeza, -durante un tiempo prolongado- de estar mirando la pantalla de un dispositivo. La postura forzada también puede provocar presión en los oídos y los globos oculares.
Insomnio
Ciertas investigaciones ya han puesto sobre la mesa los peligros de utilizar el móvil a la hora de irnos a dormir. En la cama, utilizar nuestro móvil, solo puede provocarnos una disminución en la calidad del sueño e insomio, a causa de la luminosidad extra de la pantalla, que activa varios receptores que hacen pensar a nuestro cerebro que aún es de día y que podemos permanecer más tiempo despiertos. Si sufrimos de insomnio por el abuso del móvil, también padeceremos de irritabilidad, somnolencia y falta de concentración, por no haber descansado ni bien ni lo suficiente la noche anterior.
Consecuencias sobre la columna vertebral
Nuestro ritmo de vida, el excesivo sedentarismo y la falta de actividad física suponen una mezcla explosiva para nuestro organismo. Así, la posición forzada que adoptamos al utilizar nuestros dispositivos tecnológicos, genera alteraciones en la columna cervical provocando inestabilidad y rigidez en ciertas zonas de la columna vertebral.
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