Especialistas del Parque Nacional Ciénaga de Zapata, al sur de la provincia de Matanzas, aseguran que la rica biodiversidad de esta parte de Cuba se halla a resguarda del impacto del hombre y de las inclemencias de los procesos naturales.
Estas poblaciones de la flora y la fauna, con un alto nivel de endemismo, se hallan en franco crecimiento, gracias a las medidas de protección activadas por los científicos, y en las cuáles la comunidad tiene determinante influencia.
En ese sentido, los pobladores y las entidades económicas del municipio más extenso de Cuba, contribuyen a la protección de las iguanas, cotorras y cocodrilos, bajo presupuestos científicos avalados internacionalmente y laboran con la intención de devolverlos a su medio natural.
Además, los conservacionistas, de acuerdo con una nota publicada en Radio Reloj, velan por la veda perpetua de todas las familias de animales autóctonos y estimula la cría en cautiverio de ejemplares de esos géneros.
Otro de los retos en que se halla envuelto el mayor y mejor conservado humedal del Caribe insular es el desarrollo sostenible, ante las problemáticas que representan la contaminación y el impacto del cambio climático.
Un despacho de la ACN destaca que los expertos del CITMA en la provincia laboran actualmente en la búsqueda de soluciones ante los vacíos de información, la contaminación y la intrusión salina.
Reintroducir en su hábitat ejemplares del endémico cocodrilo cubano, capacitar a la población local y apoyar con recursos económicos las inversiones que propicien el cuidado del ambiente, son otras opciones que la comunidad científica pone en función de preservar el singular escenario natural, destaca la nota.
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