domingo , 27 septiembre 2020

Cuando el oxígeno nos llegue pleno a los pulmones…

Cuando el oxígeno nos llegue pleno a los pulmones y no a través de una tela como filtro;

cuando tu voz se escuche límpida y pueda leer tus labios;

cuando regresen los saludos sonoros y fluya libre el cariño;

cuando salir de casa no sea una insensatez que nos cueste la vida;

cuando retornen las risas infantiles a los espacios que hoy permanecen yermos;

y cuando las madres llamen voz en cuello a sus hijos que retozan en el barrio;

cuando pueda pasar mis dedos por cualquier superficie mientras te evoco sin temor a que se me impregnen las partículas mortales de un virus;

cuando regresen las conversaciones distendidas a los bancos de los parques;

cuando el personal de salud que hoy batalla contra la muerte pueda regresar al hogar y reír y dormir sin sobresaltos;

cuando las noticias no hablen de contagios ni centros de aislamientos;

cuando la cotidianeidad deje de ser añorada como los tiempos más felices, esos que seguramente no apreciamos los suficiente;

cuando de una vez y por todas comprendamos la dicha de amanecer y recomenzar cada día,

te abrazaré tan fuerte que te costará respirar para regresarte todo el aire posible en un beso.

Desde el instante en que la normalidad regrese, tu y yo no olvidaremos jamás cuán frágiles somos y apreciaremos cada minuto vivido y por vivir como el mayor de los regalos que nos hace la vida.

COVID-19 en Matanzas

Acerca Arnaldo Mirabal Hernández

Después de tanto deambular sin rumbo fijo, descubrí que el Periodismo era mi destino, hacia él me encomendé, desde entonces transpiro y exhalo palabras mientras sufro ante la cuartilla en blanco…no hay más bella forma de morir-viviendo....

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