Martes , 20 agosto 2019
Es Noticia

¿Lo que me queda? ¡Olvidarte!

Ya es medianoche y el sueño huye,

(Mis libros me resultan aburridos y nada me dicen sus páginas)

Le temo al desvelo: es cuando con más fuerza sobreviene tu recuerdo,

quedo indefenso ante la memoria, tan prodigiosa y maldita,

que le da por rememorar cada detalle de lo que fue,

Hoy de tanto pensarte, te me apareciste en una parada bajo la lluvia,

Quisiera creer que tal coincidencia me favorece,

Mas siempre llevaré como la mayor de las heridas que me propinaste, tu mirada de hastío,

yo, que tanto me cuido de enfermar de impertinencia,

(Enciendo otro cigarro y mientras exhalo el humo pienso en las veces que nos aferramos al sinsentido )

Entonces me refugio en la música, y un solo de violín rompe el silencio de la noche con su quejido,

aunque en honor a la verdad no sé si es mi alma o las cuerdas las que gimen,

Créeme cuando te digo que nada ansío más que olvidarte,

Y renacer con todo vigor, cordura y desenfreno en los sentimientos de otra mujer,

Cuántas veces conscientes del final de una historia, pretendemos dejar la puerta entreabierta por temor a lo definitivo,

Me alejaré esta vez y alimentaré mi mundo de cosas buenas y sentimientos nobles,

Aunque más de una vez haya querido arremeter contra el Universo con saña desmedida,

Deberás reconocer que aunque abriste mis viejas heridas en más de una ocasión, yo siempre te encumbré de poesía,

No puedo ser de otra forma, vivo de idealizar el mundo,

Creo en la magia del corazón que se agita ante la mujer que se ama,

y creo en el amor eterno,

ese que a veces dura bien poco, y nos cuesta arrancarlo toda una vida,

Ojalá fuera lo suficientemente valiente para escribir el punto final de esta historia

con la severidad que lo hiciste tú,

Es que siempre sufre más, quien más se entrega,

y yo me entregué sin reparar en las consecuencias,

tonto que soy a veces, solo tenía que repasar mis viejas cicatrices,

Por suerte ya es otro día y siento el alma liviana,

cada palabra volcada en este documento en blanco alivia mi sentir,

Hoy con tristeza, esa tristeza que fortifica, entiendo que hay cosas que se perdonan, otras no…y son esas,

precisamente, las que cicatrizan más rápido.

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Acerca de Arnaldo Mirabal Hernández

mm
Después de tanto deambular sin rumbo fijo, descubrí que el Periodismo era mi destino, hacia él me encomendé, desde entonces transpiro y exhalo palabras mientras sufro ante la cuartilla en blanco…no hay más bella forma de morir-viviendo....

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