Domingo , 22 septiembre 2019
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El otro vuelo del gato

El otro vuelo del gato

El otro vuelo del gato

La primera vez que vi volar a un gato me hallaba haciendo grupo entre los estoicos. Para entonces recelaba de los cínicos y desdecía de los epicúreos.

Pasó el tiempo y aquella parábola irregular que trazó el felino narrado por Abel, ahora semeja un remolino caótico. Los cínicos se me vistieron de postmodernos, los epicúreos vergonzantes se dieron a especular, y mis amigos estoicos, que no imperturbables, comenzaron a sufrir estoicamente el peso de sus “huevos”.

No voy a fundamentar cierta predisposición natural a colocarnos del lado de los más desprotegidos, aunque dicha actitud pudiera explicar alguna propensión a la rebeldía durante la primera juventud.

El desgano, la indolencia y la desidia siempre serán ofensivos y no hallo modo de contener la rabia que una vez cantara Silvio.

…la rabia dame o te hago la guerra,

la rabia todo tiene su momento,

la rabia el grito se lo lleva el viento,

la rabia el oro sobre la conciencia,

la rabia-coño- paciencia, paciencia.

La rabia es mi vocación.

Se trata de educarnos en el entendimiento de lo pertinente, de las reales limitaciones que pueden postergar indefinidamente un sueño, pero no podemos claudicar ante el abandono, el desinterés y la irresponsabilidad.

¿Podré contenerme ante el dependiente que deja enfriar un pedido mientras dirime sus asuntos por el móvil o entenderé al médico desatento que no pareciera conmoverlo el dolor ajeno?

¿Justificaré al maestro que cobra el repaso y al inspector corrupto que promueve el soborno?

Y podrá ser cierto que les faltaba el estímulo, que los salarios no cubrían sus necesidades y que el desgano les viene de la falta de compromisos, pero ahí seguramente están los directivos que no ven, los administradores que consienten y los cuadros carentes de iniciativas y oportuno combate al descontrol y la infamia.

Por eso, con cierto apego a una especie de estoicos, sensibles a la realidad de su tiempo, para los que la noción de felicidad no es cierta si no es compartida por todos, esperaré a ver posarse el gato. Espero que las nuevas medidas económicas e incrementos salariales que adoptó nuestro gobierno arrastren la desidia de muchos. Mientras, seguiré rumiando ésta ya establecida rabia.

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Acerca de Angel Rodríguez Pérez

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