
Las escaramuzas del Doctor Scaramuzza: Central Conchita (luego Puerto Rico Libre) Foto historiadecuba.wordpress.com
Allá por el año 1968 no era difícil hallarme red en mano, corriendo tras alguna mariposa al estilo de ciertos personajes que hemos visto en más de una película. Y es que en el Instituto Tecnológico Álvaro Reynoso, donde estudié, la entomología constituía una asignatura que exigía crear tu propio insectario.
Por entonces escuché por vez primera la existencia de un eminente entomólogo, conocedor de vastas regiones geográficas del mundo, que se había establecido en el batey del central azucarero 6 de Agosto -antiguo Mercedes- del actual municipio de Calimete. Luís Cayetano Scaramuzza Pandini, de origen italiano, para entonces argentino-cubano, estaba vinculado al estudio y desarrollo del control biológico en la lucha contra el bórer de la caña de azúcar.
A inicios de los 70, me había graduado como técnico agrónomo y trabajaba en áreas cañeras del central Puerto Rico Libre, en cuyo batey funcionaba uno de los laboratorios creados por Scaramuzza para la producción y liberación de la mosca Lixophaga. El referido insecto, también conocido como mosca cubana, constituía un medio eficaz para combatir el bórer.
En el lugar, entre el ajetreo de los trenes cargados de caña, la añosa hacienda de los antiguos dueños del central, el olor a meladura y los barquillos de helados de los llamados “coppelitas”, conocí nuevas historias del reconocido científico.
Después, ocupado en otras tareas y en múltiples lugares, no volví a tener referencias de Scaramuzza, hasta pasados muchos años.
Más referencias sobre Scaramuzza
Para entonces conocí de su participación en numerosos eventos científicos internacionales, la expedición que realizara durante seis meses por el Amazonas en busca de material genético para las investigaciones, su dominio de cinco idiomas y resultar reconocido como miembro fundador de la Asociación de Técnicos Azucareros de Cuba, una de las instituciones científicas más antiguas del país.
Scaramuzza Pandini había nacido en Argentina el 22 de enero de 1901 y viajó a Cuba junto a sus padres en 1923, radicándose en el central Jaronú en la provincia de Camaguey. En los años 30, ya casado, se estableció en el citado central Mercedes. En 1941 se acoge a la ciudadanía cubana, la cual mantuvo hasta su muerte, siendo enterrado el 19 de noviembre de 1980.
Que desde Cuba extendiera su notable contribución a disímiles países y siempre regresara al terruño matancero, hasta el día de su descanso definitivo en la necrópolis del municipio de Colón, obliga a recordarlo.
Sin embargo, solo de cuando en vez algún entomólogo u otros especialistas hacen mención del referido hombre de ciencias, en un evento de sanidad vegetal u otro semejante, sin que exista un verdadero y amplio reconocimiento a la vida y la obra del argentino-cubano Luís Cayetano Scaramuzza Pandini.
Tal vez como mejor podamos definir su proverbial sencillez, sea citando una frase que tomo de un ponente matancero cuando le cita: “yo lo que hacía era copiar a la naturaleza y ayudarla en beneficio de la producción de azúcar”
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