
Visita la Isla coro norteamericano creado por chilenos exiliados durante los 70. FOTO REINIER DÁVALOS.
A la cara, hombres áridos y latinos. Sonríen y andan por los predios del Seminario Evangélico de Teología de Matanzas. Son un coro comunitario procedente de los Estados Unidos que, en intercambio fraterno con el pueblo cubano, compartirá voces con el Coro de Cámara de la ciudad.
La Atenas de Cuba resulta privilegiada en el contexto coral cubano al contar con excelentes intérpretes y la dirección peculiar del compositor José Antonio Méndez Valencia.
Llegan y se presentan como un conjunto que responde y tributa al centro cultural estadounidense La Peña, con sede en el estado de California, un espacio creado durante los años 70 del último siglo por chilenos exiliados luego del golpe de Pinochet sobre el gobierno democrático de Salvador Allende.
A cuatro décadas de los acontecimientos, la historia no se resigna y muestra el empeño de aquellos hombres violentados de sus hogares y de otros, norteamericanos de buena voluntad, por defender las causas justas de los pueblos.
Así, surgió el centro cultural y su coro los que se han propuesto como conceptos, la compresión intercultural, la revitalización de las tradiciones y apoyo de las luchas necesarias y descocidas de sectores otros, minimizados u ocultados, y en ese sentido recorren países de la región.
Es la segunda vez que visitan a Cuba, en esta ocasión incluyeron además un recorrido por las provincias de La Habana y Cienfuegos.
Integrado por cerca de 38 intérpretes, hoy no son la copia fiel de lo “chileno”. En ese mestizaje étnico y cultural poseen un repertorio variado que pasa por el folclore estadounidense, lo afro y latino.
Pero, ¿cómo mantienen el acento típico de la tierra de Pablo Neruda y Gabriela Mistral, perceptible en piezas como El Aparecido de Víctor Jara?
Gracias a chilenos que siempre asesoran indistintamente la producción musical del grupo, destacó su directora la norteamericana Jan Thyer.
El coro La Peña sorprendió en Matanzas con la musicalización de textos del Poeta Nacional de Cuba Nicolás Guillén, y se unió al Coro de Cámara de la ciudad para interpretar La Guantanamera en gesto de amor y reconocimiento a los de acá. Minutos antes, Teresa Rubio, Delegada provincial de Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, los exhortó a sentir a la Isla como un hogar más.
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