Domingo , 1 diciembre 2019
Es Noticia

Anhelos de fin de año

Comparte:

fin de año dentro

Casi de forma inconsciente los seres humanos amamos lo romántico de despedir un año y abrir los brazos hacia uno nuevo. Aun sin darnos cuenta, existe una vocecita dentro que nos alienta y convida a creer que los próximos 365 días llegarán con mejores noticias o anhelos cumplidos.

Para mí diciembre es una provocación explícita a ponderar elementos negativos y positivos de mis vivencias. Y aunque a veces la balanza aparenta inclinarse hacia los primeros, trato de no aferrarme a las vicisitudes, sino apostar por tiempo mejores. Esta vez asumí el desafío de volver pública mi lista de aspiraciones para el 2018, las cuales sobrepasan el plano personal.

En primer lugar, deseo salud para todos los habitantes de Cuba, que el aire de mar purifique aún más nuestros pulmones, arrastre con la conjuntivitis, enfermedades transmitidas por el mosquito del género Aedes o cualquier posible epidemia.

Deseo que la tranquilidad de nuestras orillas sea el paisaje de todo el año. Más bien, pido que durante la temporada de junio a noviembre ningún huracán ose llegar hasta el Caribe, cual visitante inoportuno.

Quiero que la lluvia fertilice nuestras tierras, que los frutos puedan inundar los mercados estatales y ferias agropecuarias, que el Rey Midas no toque los tomates, calabazas o limones ofrecidos por los vendedores ambulantes, porque, sin dudas, los productos a costo de oro muy difícilmente encontrarán lugar en las mesas de todos los hogares cubanos.

Deseo que una sonrisa nos dé la bienvenida en las tiendas y mercados, que el buen trato sea el sello que siempre marque una compra y que los acaparadores no encuentren resquicios por donde abastecerse para más tarde iniciar la cadena especulativa.

Que los profesores, médicos, escritores, contadores o quien lo necesite pueda hallar de forma ágil y asequible armaduras para sus espejuelos. Y, aunque parezca mucho soñar, aspiro a que los trámites de vivienda o del registro civil no se vuelvan una larga película de suspenso. Por ello, deseo que a muchos no se les escurra el año entre gestiones burocráticas, pues sustituirían las sutilezas de la vida por momentos de espera, ansiedad.

Quisiera que la ciudad durmiera y amaneciera vestida de limpio, que desechar un papel en espacios públicos sea una indisciplina del pasado y que los amantes de la música aprendan a utilizar las bocinas portátiles en la intimidad de su casa.

En igual orden de importancia, existen otros anhelos quizás más concretos. Me refiero a esas iniciativas que avanzan aladas por personas con alma y ángeles dentro, como el proyecto de reanimación y restauración de la ciudad. Quisiera, para el aniversario 325 de la urbe, caminar sobre los adoquines de la Calle de Medio, disfrutar un paseo marítimo a lo largo de la calle de Narváez y reencontrarme con la magia del Teatro Sauto.

Deseo que el proyecto Maravillas de la Infancia, Premio Nacional de Cultura Comunitaria 2016, continué sembrando duendes y reparando sueños, que la Orquesta Miguel Failde prosiga atemperando el danzón a los nuevos tiempos y que otras iniciativas, como el Coloquio Internacional por el centenario del músico Dámaso Pérez Prado y el Festival de Teatro Callejero, sigan movilizando la ciudad.

Admito que mi lista es solo un esbozo personal de anhelos sociales, sé que en ella existen vacíos, asuntos positivos y negativos por mencionar, pero la estrechez de esta columna no deja cabida para más.

Por ello invito a los lectores a confeccionar su propio inventario de aspiraciones, apostar por ellas, perseverar y contribuir a materializarlas. No es cuestión de ser pesimistas ni utópicos, no se trata de ajustarnos a cronogramas ni calendarios. Aunque pasen los siglos, el sueño de una Matanzas mejor palpitará siempre en nosotros.

(Tomado de Girón)

Acerca de TVYumuri

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

Scroll To Top