El 31 de octubre de 1980 el sitio histórico del Realengo 18 fue oficialmente declarado Monumento Nacional. Este año conmemoramos el aniversario 39 de ese suceso, que rindió homenaje a los hombres que en 1934 se levantaron en armas, como verdaderos precursores de la lucha guerrillera en Cuba.
En un magistral reportaje que tituló Tierra o Sangre — consigna de los más de cinco mil hombres del Realengo 18 frente a la voracidad de los geófagos que intentaban desalojarlos–, el periodista cubano Pablo de la Torriente Brau (San Juan de Puerto Rico, 12 de diciembre de 1901 – Majadahonda, provincia de Madrid; 19 de diciembre de 1936) plasmó los sentimientos y el valor de quienes aspiraban a labrar en paz las tierras que por razón e historia les pertenecían.
La heroica lucha y la victoria obtenida por los campesinos del Realengo 18 en la apartada región oriental de Guantánamo, frente a latifundistas y gobernantes venales de la pseudorrepública cubana, en el año 1934, sirvieron después a Fidel Castro de guía precursora en la organización de la lucha guerrillera para derrocar a la dictadura pro imperialista de Fulgencio Batista.
Se nombraba realengo al área entre superficies circulares tangenciales. Autoridades de la colonia española habían repartido las tierras en esa forma de círculo. Los realengos resultantes no tenían propietario, y los campesinos necesitados se sentían en derecho de ocuparlos, hasta que algún geófago los expulsaba por la fuerza.
Cercados por soldados del ejército que servía a los intereses de compañías norteamericanas, los campesinos del Realengo 18 se armaron bajo las órdenes del legendario Lino de las Mercedes Álvarez, quien había sido oficial del Ejército Libertador en la guerra frente a España, y aceptaron resueltamente el reto, dispuestos a no dejarse avasallar.
A decir del propio Pablo:”… es este el momento en que puede decirse que la revolución agraria comienza a germinar…”
Derecho histórico a la posesión de sus tierras, tradición de lucha, estímulo de poseer una posición estratégica formidable en caso de agresión, condición económica de pobreza que no daba lugar a otra alternativa más que a combatir, y la propia convicción política, fueron factores aglutinantes y claves en el éxito de los hombres del Realengo 18.
Y escribe Pablo: “¡Qué tenga mucho cuidado el que quiera subir a las lomas en son de guerra, porque detrás de un indomable caguairán un hombre con un rifle puede hacerle frente a diez, sin miedo a las balas, y al paso por las cañadas una sola ametralladora puede acabar con mil hombres!
“¡Qué no tenga mucha fe en los aeroplanos quien quiera subir en son de guerra a las montañas, porque allí hay cuevas capaces de ocultar a quinientos rebeldes…
“En aquellos montes ningún disparo vale después de 20 metros de recorrido… Un ataque al Realengo 18 es ya, ¡hoy!, la revolución agraria en las montañas de Oriente ¿Quién se atreve a provocarla?”
Al comentar esos hechos, el 17 de mayo de 1981, el presidente Fidel Castro diría en un discurso pronunciado en el Valle de Caujerí, Guantánamo, provincia más oriental de Cuba:
“El propio Pablo escribía que en ese Realengo un hombre con un fusil podía resistir a 10 hombres. Yo recuerdo que esas cosas influyeron también en nosotros, cuando elaborábamos nuestras ideas sobre qué hacer y cómo resolver aquella situación.
“Y los escritos de Pablo de la Torriente Brau ejercieron influencia en nosotros, en especial lo que escribió sobre el Realengo 18. Porque nosotros creíamos que sí, que un hombre con un fusil en esas montañas podía resistir no solo a 10 hombres, sino a 100 hombres”.
El 11 de noviembre de 1934 la resistencia campesina ganó la pelea. Entre las principales demandas logradas se incluía el aumento del precio del quintal de café de cuatro a ocho pesos, la anulación de los procesos de detenciones contra los máximos dirigentes de aquella confrontación y la retirada de las fuerzas del ejército.
Realengo 18 fue el nombre escogido para una película cubana del director cinematográfico cubano Oscar Torres y Eduardo Manet, filme de ficción producido en 1961 basado en la obra homónima del escritor cubano Pablo de la Torriente Brau, que relata un hecho real de la lucha en este lugar (TVY)(28/10/19).
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