Acaba de comenzar en la provincia de Matanzas y en toda Cuba la Semana Mundial de la Lactancia Materna, programa que incluye numerosas actividades en todos los países, dedicadas en primer orden a promover la comprensión de que se trata de un asunto de interés para toda la humanidad, pues no solo es vital para los recién nacidos, sino también para estos mismos niños a lo largo de su desarrollo biológico, para las madres que los amamantan y para las relaciones afectivas que se establecen en ese sublime acto de dar amor y vida.
Esta jornada fue instaurada por la Organización Mundial de la Salud y Unicef en 1992, y en Cuba reviste capital importancia para las instituciones médicas, científicas, sociales y políticas, que este año extenderán sus actividades hasta el venidero siete de agosto, de acuerdo con información oficial.
Cuba dispone hoy de 10 bancos de Leche Humana que cubren el 60 por ciento de las provincias, el próximo se programa para iniciar actividades este mes en Villa Clara, y Matanzas dispondrá del suyo el venidero 2019.
La importancia que en Cuba se brinda a la lactancia materna está asociada al cuidado de la madre y el niño. El país dispone de 40 hospitales maternos y otros centros del sistema de salud que pos sus méritos asistenciales se denominan Amigos de la madre y el niño, iniciativa implementada por el Ministerio de Salud Pública, conjuntamente con UNICEF.
Lamentablemente, todavía subsisten prejuicios en personas que subvaloran la lactancia materna, o le atribuyen falsas consecuencias para la madre lactante, de ahí la importancia de reiterar los beneficios reales para el niño, la mamá y la sociedad en general.
Salvar vidas y garantizar condiciones saludables
Afirman expertos que si todos los niños y niñas fueran alimentados exclusivamente con lactancia desde el nacimiento, sería posible salvar cada año aproximadamente 1.5 millones de vidas, porque la leche materna es el alimento perfecto para los primeros seis meses en forma exclusiva y hasta los dos años en forma complementaria.
En los dos primeros años el niño recibe el calostro, primera leche que produce la madre después del parto, que lo protege contra infecciones, enfermedades y es un laxante natural.
La leche materna garantiza el crecimiento, desarrollo e inteligencia del niño y fortalece el vínculo afectivo. También lo protege de alergias, enfermedades de la piel, desnutrición, obesidad, diabetes juvenil y deficiencia de micronutrientes.
Ventajas para la mujer
Los especialistas recomiendan amamantar durante los primeros seis meses de vida porque actúa como vacuna en los pequeños, constituye una leche inocua, contiene anticuerpos y permanece a la temperatura adecuada, sin necesidad de ser preparada.
Al hacerlo, también se beneficia el propio organismo de las madres, que reducen el riesgo de padecer anemia, diabetes tipo 2, cáncer de mama y de ovarios.
Entre las numerosas ventajas para la madre que amamanta a sus hijos, destaca que disminuye la hemorragia posparto, la anemia y la mortalidad materna, en el plano afectivo se eleva el amor entre la madre, el hijo y la familia, al tiempo que esta ve disminuir el riesgo de enfermedad de los pequeños y economiza recursos al no tener que gastar dinero en adquirir otras leches y recursos adicionales.
Los niños amamantados crecen saludables, desarrollan mejor sus potenciales de inteligencia y son más seguros de sí mismos.
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