Reconocer la importancia de la poesía y sus mejores cultores es uno de los propósitos del proyecto cultural Al sur de mi garganta que mensualmente se realiza con Carilda Oliver Labra en la ciudad de los puentes y que desde hace tres décadas permanece en la preferencia de los matanceros.
Dice un viejo refrán que recordar es volver a vivir.
Quizás por eso la entrega a Carilda de la foto donde aparece junto a Agustín Acosta, José Ángel Buesa, Salvador Bueno y otros poetas, le hizo brotar las lágrimas.
Ello aconteció durante la tertulia Al Sur de mi garganta dedicada este mes al poeta Agustín Acosta quien fuera declarado por el congreso cubano en 1955 como poeta nacional.
La Filóloga Yolanda Brito estudiosa de la personalidad de Acosta y el historiador de Jagüey Grande Humberto Hernández, guiados por el anfitrión de la tertulia, el también poeta Raydel Hernández, abundaron en la labor que se realiza para rescatar y divulgar la obra de quien fuera precursor de la poesía social en Cuba.
Dos declamadores, los jóvenes Eduardo Enrique Orozco e Iris Lay Mora, recitaron el Canto y el soneto a Matanzas, de Agustín Acosta respectivamente para posteriormente proyectar un documental dramatizado realizado por Nataly Herrera, con guion de la propia Yolanda que de forma muy poética ofrece datos abundantes de la visa y obra del poeta matancero nacido en el siglo XIX y que falleciera en el siglo XX en la Florida.
La música, como siempre, estuvo presente en la tertulia, ésta vez en la persona del trovador Mario Duque Martínez acompañado de su guitarra.
El colofón, Franco Rivero con sus interpretaciones al piano de la obra de Ernesto Lecuona que, a petición del público, consistió en La comparsa y Malagueña.
Su imagen más cercana





