Martes , 19 noviembre 2019
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Repudio internacional a las agresiones extraterritoriales de EE.UU. contra Cuba

 La soberbia prepotencia de la actual administración estadounidense, encabezada por el despeinado rubio presidente Donald Trump, choca de frente con el rechazo de numerosos países e instituciones, que no admiten la extraterritorialidad de los engendros leguleyos con los que la nación norteña vuelve a apretar la soga del bloqueo económico, comercial y financiero en el cuello de  las familias cubanas, que de hecho agrede igualmente intereses de entidades económicas de terceras naciones.

Desde diferentes puntos del orbe se alzan voces sensatas  para  respaldar a Cuba y rechazar la escalada de agresividad que activa el Título tercero de la ilegal Ley Helms-Burton, mediante lo cual EE.UU. pretende abrir la caja de Pandora a reclamos sin límite contra la nación caribeña, lo que de hecho podría significar graves contratiempos al propio vecino norteño, que estaría obligado a abrir expedientes y gastar millones de dólares en procesos sin fundamento que no conducirían a ninguna parte.

 Desde los EE.UU. voces sensatas  alertan sobre consecuencias…

Agencias de prensa difunden desde Washington alertas que han lanzado voces sensatas de políticos, instituciones, medios de prensa y diversas organizaciones estadounidenses sobre el  potencial fracaso y las nefastas consecuencias para la Isla y la nación norteña que podría generar la política del presidente Donald Trump hacia Cuba, en particular la decisión de implementar en su totalidad el título III de la Ley Helms-Burton.

«Muchas empresas norteamericanas ahora serán sometidas a contragolpes en Europa, Canadá, América Latina y otros lugares», advirtió la Cámara de Comercio estadounidense en un comunicado, que recuerda las posibles demandas que habrán de instrumentarse, las que entorpecerían sin dudas las relaciones comerciales de la propia nación norteña con terceros países.

La Cámara de Comercio sostuvo que Estados Unidos estableció un mecanismo legal para certificar y procesar los reclamos de propiedad de sus ciudadanos en Cuba y en otros lugares, precisamente para evitar que tal escenario se desarrolle. Además, consideró que esta acción no está en concordancia con el compromiso de la administración de mantener fuera de peligros a las empresas estadounidenses legalmente autorizadas y previamente animadas a hacer negocios en Cuba.

También expresaron su rechazo varios representantes del Partido Demócrata, entre ellos la congresista por Florida, Kathy Castor, quien precisó que «el anuncio de la administración de Trump de nuevas restricciones de línea dura en Cuba causa dolor a las familias».

En un editorial emitido el jueves último,  The New York Daily News expuso —bajo el título El retroceso cubano: Trump se mueve en la dirección equivocada en Cuba— que aislar a la Isla fue la estrategia durante la Guerra Fría y no tuvo éxito.

La coalición contra el bloqueo Engage Cuba precisó, en la voz de su presidente, James Williams, que Trump «está haciendo esto por una razón, y solo por una razón: apaciguar a los de línea dura en el sur de la Florida antes de las elecciones de 2020».

«La única forma de obtener lo que merecen los reclamantes de propiedad es a través de las negociaciones diplomáticas, y el presidente Trump acaba de botar la mesa», sentenció Williams.

Destacó además que «el pueblo cubano ya está luchando bajo tremendas dificultades, y estas acciones solo las empeoran. Necesitamos una política que se centre en empoderar al pueblo cubano y promover los intereses estadounidenses, no en continuar con una política fallida de 60 años que solo sirve a la política doméstica marginal en el sur de la Florida».

Asia, Europa y América Latina también levantan la voz 

La voz de China se dejó escuchar a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores que llamó a Washington a corregir su postura hostil, denunció el carácter extraterritorial de tales sanciones y su desacato al Derecho Internacional y exigió el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba hace 60 años.

«El respeto mutuo, el tratamiento en igualdad de condiciones, la coexistencia pacífica y la cooperación de ganancia compartida son las mejores vías para desarrollar nexos entre distintos países del mundo», precisó el vocero de la Cancillería china.

Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México anunció, mediante un comunicado, que continuará resguardando las empresas y organizaciones mexicanas que hacen vida en Cuba y las que decidan establecer intercambios con la nación caribeña.

En el texto se rechaza la aplicación de leyes comerciales unilaterales con carácter extraterritorial y se reitera que ante las afectaciones a empresas que hacen negocios en y con Cuba, «el Gobierno de México protegerá a esas empresas mexicanas que pudieran ser afectadas».

En Europa se difundió  un documento conjunto entre la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini; la comisaria de Comercio, Cecilia Malmstrom; y la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, en el que se critica la decisión de EE. UU. de implementar el Título III de la Ley Helms-Burton y se anuncia la aplicación de medidas legales contra Washington si sus países sufren afectaciones.

En Rusia, el  viceministro de Exteriores, Serguéi Riabkov, calificó de «alarmantes» las nuevas acciones de EE. UU. contra Cuba y Venezuela, y dijo que su Gobierno hará lo posible para que estos dos países perciban su apoyo. Riabkov señaló que las sanciones son «absolutamente ilegales e ilegítimas» y mostró satisfacción por las posiciones asumidas por Canadá, México y la Unión Europea.

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, precisó este jueves que su Gobierno «está en contra de cualquier sanción unilateral» y que este tipo de medidas deben ser tomadas en instancias internacionales como la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Numerosas organizaciones de solidaridad refutaron en Bélgica el anuncio de Washington de comenzar a aplicar el Título III de la ley Helms-Burton, lo cual consideraron una nueva violación del derecho internacional.

España hizo una declaración de principios, en voz de su presidente Pedro Sánchez: «Expresamos un tajante rechazo a esta decisión de la administración estadounidense».

  El gobierno británico criticó este jueves la decisión estadounidense de reactivar la estrategia de sanciones y presión comercial contra Cuba, y aseguró que trabajará junto a la Unión Europea para “proteger” sus intereses empresariales en la isla. “La aplicación extraterritorial de las sanciones del título III, que consideramos ilegal bajo la ley internacional, amenaza con dañar a las empresas británicas y europeas que hacen negocios legales en Cuba, al exponerlas a demandas judiciales en Estados Unidos”, explicó el comunicado del Foreign Office. (Con informaciones de agencias)

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Acerca de Roberto Pérez Betancourt

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Licenciado en Periodismo en Universidad de La Habana. Profesor periodismo Universidad Matanzas. Graduado en Administración de empresas. Diplomado en Psicología pedagógica

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