Este 21 de marzo se cumple otro aniversario de que las letras cubanas lloraran la partida de una de las grandes voces de la literatura nacional, Dora Alonso. Esta matancera que ostentó los más importantes reconocimientos otorgados a un escritor, como el Premio Nacional de Literatura, abarcó con su obra todos los públicos.
Sus poemas, novelas, relatos y cuentos hacen que su producción literaria sea polifacética y la sitúan entre las escritoras cubanas más destacadas en el siglo XX. Entre sus obras más representativas están Tierra adentro (1944) y Tierra inerme (1961).
A pesar de que su literatura para adultos la dotó de grandes reconocimientos, Dora ganó numerosos méritos cuando incursionó en la literatura infantil, a la que aportó Títulos como Aventuras de Guille (1966), El cochero azul (1975), La flauta de chocolate (1980) y El valle de la Pájara Pinta (1984), entre otros.
Y es así como Dora Alonso se convirtió en una escritora de todos los tiempos, pues su obra eterna, es agradecida por todos los que crecimos con sus cuentos y leímos parte de su literatura.
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