Intrigas, intrigas, intrigas arrebatadoras o dadivosas del poder en un mundo donde el dinero no es el bien preciado más necesario. ¿Tal vez el oro o la plata o la vida o la especia que evita el envejecimiento? La arena es el principal enemigo natural y los hacedores, enormes gusanos de arena merodean las extensiones desérticas del planeta Arrakis.
La escasa agua deviene en lo esencial para este planeta al que llegan para gobernarlo los señores de Caladan, mundo de océanos que fueron obligados a abandonar por orden del emperador; orden cargada de traición y muerte. El Duque Leto, su amada y el primogénito Paul deberán enfrentar las fuerzas conspiradoras de la casa de los Harkonnen.
Inician así las diatribas del poder por los caminos de las dunas en la primera novela titulada Dune del autor Frank Herbert. El desierto acoge muchos secretos que serán la ruta inesperada para que los Atreides alcancen a besar la dulce victoria, no sin antes sufrir la derrota y la muerte del Duque Leto y muchos de sus hombres.
El joven Paul y su madre burlan la muerte ayudados por el traidor y los Fremen, nativos del desierto forjados de espíritu fuerte y humilde, hombres ávidos de triunfar en su sueño, en su búsqueda. La lucha por la especia define toda la trama de esta novela estelar que encuentra el desenlace en lo más inesperado e improbable del sueño Fremen.
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