La música, como todas las artes, precisa de tesón y también de amor, bien lo sabe Patricia Mesa Bermúdez, estudiante de Piano Básico del cuarto año de la Escuela Profesional de Artes matancera, cuya máxima es la práctica constante para una ejecución correcta de las partituras.
¿Qué significa para ti estudiar en esta importante escuela matancera?
Me gusta estudiar aquí, he tenido la suerte de tener muy buenos profesores y excelentes compañeros. También me gusta mucho el entorno donde está enclavada la escuela, los ríos y la bahía.
¿Cuándo comenzaste a adentrarte en el mundo de las artes?
Desde pequeña cantaba frente al televisor, me aprendía muchas canciones y mi mamá me apuntó en un coro, así es que la primera manifestación del arte a la que me acerqué fue al canto. Luego comencé a recibir clases de piano particular, hasta que me presenté a las pruebas para estudiar el nivel elemental en la Escuela Vocacional de Artes y las aprobé.
¿Cómo te ha apoyado tu familia?
Soy de Jagüey Grande y mi familia siempre me ha dado su apoyo, especialmente mi mamá, quien me acercó al arte, a pesar de que ella no tiene nada que ver con este mundo.
¿Qué premios has obtenido?
En 1er y 2do año participé en el concurso que organiza la Cátedra de Piano de este centro, donde obtuve tercer y primer lugar, respectivamente. En 3er año asistí al concurso Amado Touza en Santa Clara, en el cual obtuve el segundo premio en mi categoría de nivel medio.
Escritura y lectura forman una simbiosis con la música en tu caso, ¿cómo has mezclado estas manifestaciones del arte?
Mi hobby es escribir. Me gusta escribir sobre la realidad tal como es, sin colorearla demasiado. También leo cualquier tipo de libros, no he encontrado un género que me disguste, porque de todos se aprende, y más a esta edad en que tratamos de experimentar varias cosas para seleccionar la que preferimos.
Dos autores han marcado mi vida: Carlo Frabetti, escritor de literatura para niños, y José Saramago, cuyo libro Ensayo sobre la ceguera me impactó porque muestra cuán depravado puede ser el ser humano. En mi vida pienso relacionar cada vez más la música y la literatura porque ambas son parte de mí y no hay manera de separarlos.
¿Qué aspiraciones profesionales tienes?
Lo más cercano que tengo son las pruebas de ingreso al Instituto Superior de Arte, en el mes de enero, y en eso me estoy enfocando. Pienso graduarme del nivel superior y luego dedicarme al magisterio porque me encantan los niños. También pretendo seguir escribiendo y tocando el piano.
¿A quién le agradecerías por contribuir a tu formación?
Le agradezco muchísimo a mis padres y mi hermano, porque son quienes más me han apoyado durante toda mi vida. Agradezco también a la persona que me inició en mis estudios de música, mi profesora durante muchos años, Lilian Levina.
Las escuelas que fomentan la creación en Cuba contribuyen al crecimiento profesional de jóvenes como Patricia Mesa Bermúdez, por cuyas venas corre arte en las variantes musical y literaria.
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