La Feria Internacional del Libro de La Habana acoge en esta ocasión a la editorial independiente El Fortín, de la ciudad de Matanzas. Con más de 20 publicaciones, cuya edición es bilingüe, su director Rolando Estévez tiene el reto de conquistar a los lectores con sus ejemplares manufacturados.
¿Cómo surge la Editorial El Fortín?
El Fortín surge hace menos de dos años en Matanzas, donde he realizado los libros fundamentalmente. Me trasladé a Miami, en los Estados Unidos, donde hice una parte de los libros de la editorial cuando comenzó esta historia tan bonita que es El Fortín.
El Fortín tiene como símbolo el faro, el light house, ese faro que está colocado en la costa norte de Cuba y la costa sur de los Estados Unidos. Son libros que se fabrican en la Isla y prácticamente tiene su mercado en los Estados Unidos. Este es un proyecto cien por ciento cubano y esta es la primera Feria Internacional del Libro en La Habana en que se presenta El Fortín en Cuba.
Este proyecto tiene alcance en Universidades como la de Michigan y Florida, además de algunas bibliotecas y centros, pero ahora se va a dar a conocer a nuestro público y trae novedades, como La zafra, de Agustín Acosta, una selección preciosa de Ruth Behart, Cinco Poemas del Mar y de la Soledad, además como algo exclusivo tenemos el Premio Digdora Alonso que convoca El Fortín cada año y que en el 2015 recayó en el poeta jovellanense Eliseo Abreu Hernández. Creo que es muy importante la poesía que nos trae este joven matancero, que evoca el dolor, la muerte, el desgarramiento. Estamos muy contentos de que Eliseo Abreu esté integrando el catálogo de la editorial en esta feria del libro de La Habana.
¿Cuáles son las proyecciones de la editorial para el presente año?
El Fortín debe moverse en abril fuera de Cuba y lo va a hacer de manera bien interesante ya que se va a acompañar de una exposición de artes plásticas y debe llevar a Estados Unidos una antología de 20 poetizas cubanas, que empieza con la Avellaneda y debe terminar con Laura Ruiz, es decir, queremos abarcar un ancho espectro de la poesía de la Isla.
Hasta el momento El Fortín publica pequeñas tiradas, alrededor de 50 ejemplares, por un problema de papel y de que hay que ahorrarlo absolutamente todo porque todo lo subvencionamos.
¿Cuántos retos suponen para usted asumir esta editorial independiente?
Primeramente, el reto económico, es algo que te mantiene siempre en completo estrés. Otro de los retos es que numerosos autores quieren entrar en el catálogo del Fortín, pero lo principal que se mide es la calidad. La editorial tiene un número pequeño de trabajadores, pero se está nucleando de jóvenes como Yanira Marimón, editora, y Yilian Cruz, preciosa dibujante. Es un privilegio para Matanzas tener este proyecto editorial. Hay retos que todavía no conozco, pero sé que van a venir. Tengo mucha energía, fuerza y esperanza para seguir adelante. Estoy muy contento, al fin mi sueño se convirtió en realidad. Siento una emoción tremenda. Le doy las gracias a Cuba, y que se haya confiado en un artista, un escritor.
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