Una interesante tradición histórica tiene un instrumento singular que trasciende los predios del público matancero desde hace varios años.
Emoción de bailadores contorneados sin importar edad al ritmo emitido por una especie de cajón de música, con una manigueta a base de propulsión de aire por tubos que funciona con partituras en rollos de cartón, su calado emite notas, de los más disimiles géneros.
El Órgano Oriental traído a Cuba por franceses radicados en Cienfuegos desde el siglo XVI.
Por su trayectoria y arraigo, quedó con este nombre por ser la zona del Oriente donde más se difundió.
Ahora se extiende en Colón con la “Perla del Cauto “, agrupación bajo la iniciativa de Ramón Iglesias Urquiza, su director.
La incorporación de otros instrumentos trae consigo la interpretación de un cancionero apegado a la modernidad. Las presentaciones en municipios como Martí para contribuir a la recuperación de sus habitantes, destacan en el quehacer del grupo, sin faltar festejos populares en varios territorios.
El órgano oriental, el mismo en cuyo interior durante las guerras de independencia, se traslada armas, medicinas y municiones es ya también patrimonio de los colombinos, matanceros y todos los cubanos, en cada sitio la alegría contagia y el baile flujo entre quienes disfrutan su música.
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