Yeni Turiño se acomoda en la silla y asume una postura que denota cierto rasgo infantil y despreocupado. Apoya el mentón en el espaldar obviando las poses que asumen ciertos artistas. Para ella, al parecer están de más, aunque el flashazo de la cámara de un periodista le encandile los ojos.
Por segunda ocasión se presenta en Matanzas invitada por el trovador Rey Montalvo a su peña Trovadores y punto. La ciudad le atrae, su aureola poética también, el nombre de Carilda siempre le motiva, y el mar le provoca una dulce sensación, y desde las alturas de Monserrate le nació una canción.
Su apego a la música le viene quizás por predisposición genética. El haber nacido en una ciudad como Santa Clara le allanó el camino. Allí pervive saludable un movimiento como la Trivuntivitis, del cual ella bebió sus esencias. Siendo niña escuchaba a su primo Yatsel Rodríguez, integrante de ese movimiento. Él le guio por el camino de la trova. Otros familiares también cultivan el arte.
Confiesa Turiño que desde pequeña sabía que quería hacer música. Desde los 9 años estudiaba guitarra clásica, también sentí afición por la poesía, e integró varios talleres literarios.
Las ganas de contar historias y sus conocimientos de guitarra conjugaron el resto: la joven trovadora que es.
Cursando estudios secundarios se atrevió una vez a cantar en la peña Caña Santa, de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas. Desde entonces cuenta con esa peña como espacio habitual, con el cual estrechó vínculos cuando ingresó allí como estudiante.
Asegura la joven que sus canciones nacen de historias reales; algunas veces de sus propias experiencias, o de eventos que ha escuchado en bocas de otros. Pero en su mayoría son vivencias personales, pudiera pensarse, alega, que integran su diario personal.
Yeni Turiño reconoce que hay poca presencia de mujeres trovadoras en la escena musical cubana, por ello se aferra a su música como tabla de salvación. También alega que no existe una manera femenina de trovar. Le inspiran los mismos temas que a sus compañeros: el amor, el desamor, el país, la vida…y uno le cree porque habla con sencillez pero desde dentro, y así son sus canciones, en ese, el difícil arte de trovar.
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