Al implantar marca personal de 8,68 metros y ganar el oro en Alemania el sábado último, el joven cubano Juan Miguel Echevarría demostró que su creciente frecuencia ascendente de salto largo en la arena internacional no es obra de la casualidad, sino de aptitudes desarrolladas, que a sus 19 años de edad lo proyectan hoy como el favorito en su especialidad.
Una vez más en esta temporada, el antillano, campeón mundial bajo techo, superó al titular del orbe al aire libre, el sudafricano Luvo Mangoya, quien quedó segundo en la competencia efectuada en la localidad alemana de Bad Langensalza con registro de 8,42 metros.
La nueva marca de Echevarría excedió los dos centímetros de su resultado de 18 días atrás en Ostrava, cuando marcó 8:66 metros y le permitió escalar al tope de este año entre todos los atletas de salto largo, de acuerdo con el sitio web del certamen alemán, aunque todavía le faltan cuatro centímetros para borrar el record nacional, en poder del extraordinario Iván Pedroso: 8,71 metros, impuesto en julio de 1995.
Recordemos Echevarría ya tiene un resultado de extra clase: 8:83 metros en Estocolmo en mayo de este año, que no fue homologado porque el aire reinante excedía ligeramente el límite permisible.
Los amantes del atletismo, en especial los cubanos, aguardan ansiosamente las próximas intervenciones de Echevarría el jueves que viene en Guadalajara, España, y los días 21 y 22 en la parada de la Liga del Diamante de Londres, Gran Bretaña, tras lo cual le esperan los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, donde parece que no tendrá rival.
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