Tres de los seis cubanos que subieron al ring en las últimas carteleras del Campeonato Mundial de Boxeo que se desarrolla en Ekaterimburgo, Rusia, salieron airosos en sus respectivos combates y pasaron a la etapa de semifinales donde buscarán incluirse entre los aspirantes a la Corona Mundial, en un certamen difícil, donde ya se han padecido algunas veleidades arbitrales.
Lázaro Álvarez (57 kg), Andy Cruz (63 kg) y Julio César La Cruz (81) bajaron airosos del ring después que cada árbitro alzara sus respectivos brazos tras concluir los pleitos frente a Albert Batygaziev, Ilia Popov y Georgi Kushitashvili, por ese orden.
Sin inmutarse por el alboroto de la afición local a favor de su representante en la pelea, el matancero Andy Cruz, titular mundial de Hamburgo 2017, en los 63 kilogramos volvió a demostrar por qué es considerado actualmente el púgil más técnico y de la escuadra cubana tras aplastar en el cuadrilátero con veredicto de 5-0 a su rival anfitrión, Ilia Popov, subcampeón mundial juvenil, que no pudo descifrar la técnica de golpes rectos y evasión del antillano.
Lázaro Álvarez realizó una buena pelea y a fuerza de coraje venció a su fuerte oponente ruso con una veredicto de 4-1 a su favor.
Julio César La Cruz marcó un rotundo 5- frente a Kushitashvili, pues no dejó algo para que los jueces dudaran, mediante su habitual agilidad en el ring, sus movimientos puntuales para impedir que los golpes del rival llegaran a su anatomía y su estilo desafiante.
El revés de Arlen López en los 75 kilogramos para muchos marcó un punto crítico en la actuación arbitral que favoreció a su rival ruso Gleb Bakshi por votación dividida de 3-2 con lo cual fue complacida la afición local en detrimento de lo que realmente se observó sobre el cuadrilátero, lo que ha sido criticado por varios cronistas desde la sede del evento y por quienes hemos podido apreciar las peleas a través de la pantalla de sus televisores o computadoras.
No fue igual en el combate de Erislandy Savón en los 91 kilogramos, quien a veces parece imbatible en el ring y otras, como en la de la velada última, es incapaz de neutralizar a un boxeador errático, de menor estatura, pero de intenciones planificadas para contrarrestar el estilo del cubano, el búlgaro Rodaslav Pantaleev quien obtuvo el veredicto favorable de los que deciden: 5-0.
Roniel Iglesias no pudo mantener el ritmo de pelea que influyera en los árbitros en los 69 kilogramos y fracasó en el empeño de continuar activo en el mundial cuando su rival, el ruso Andrei Zancoboy salió airoso con marcador de 4-1.
Obviamente, la situación en Rusia no es la misma que la de Hamburgo 2017 cuando los cubanos se llevaron un botín de cinco preseas doradas. Ahora, para alcanzar el potencial de tres oros con los boxeadores activos habrá que darlo todo y no dejar lugar a interpretaciones en cada combate frente a los rivales que correspondan y ante los árbitros y la afición, lógicamente parcializada a favor de sus muchachos y que tanto influye emocionalmente en las decisiones (Con monitoreo de la Televisión cubana y la web del certamen).
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