La estela judoca cubana Idalis Ortiz ha desarrollado una técnica superior de combate para enfrentar a sus rivales, evitando ser sorprendida y especialmente para resistir y desgastarlas hasta lograr decisiones arbitrales favorables, con las cuales eleva su cosecha de medallas doradas, como acaba de hacer en el Grand Slam de Osaka donde se coronó en los 78 kilogramos y contribuyó a que la delegación cubana terminara en cuarto lugar entre 534 representantes de 79 países.
A ese resultado colectivo también aportó Kaliema Antomarchi en los 78 kilogramos donde ganó medalla de bronce frente a la ecuatoriana Vanessa Chala a quien propinó ippón, de acuerdo con el sitio web del certamen.
En la tabla final de medallas por naciones, Cuba finalizó en el cuarto lugar con una de oro y otra de bronce, solo aventajada por Japón (11-8-16), Canadá (1-1-0) y Holanda (1-1-0).
Ortiz ganó sus primeros tres combates por ippón frente a las japonesas Maya Akiba y Nami Inamori, y la taipeyana Jia Wen, y en el tope final superó a la también nipona Akira Sone por descalificación de esta última, resultado que ratificó su clase estelar avalada por el título olímpico en Londres 2012, el mundial de Brasil en 2013 y en Chelíabinsk en 2014.
El también cubano Iván Silva terminó séptimo en los 90 kilogramos. Luego de superar al tailandés Kittipong Hantratin y al dominicano Robert Florentino, perdió en el pase a semifinales y en la repesca no se presentó contra el japonés Sanshiro Murao, según el sitio web oficial.
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