Eficaz labor del pitcher Luis Ángel Gómez, anémica ofensiva y pobre defensa industrialista, sumado a un despliegue de batazos de todas las dimensiones por parte de unos Leñadores empeñados en poner a gozar a sus aficionados, a estadio repleto, fueron factores decisivos en el triunfo de Las Tunas con marcador de nocao: 10 por cero en siete entradas, el miércoles, algo inesperado, pero real, que frustró las expectativas habaneras y volvió a aplazar el sueño de don Víctor Mesa de discutir un campeonato nacional, y esta vez sin medallas…
Otra vez el mentor capitalino empleó a 19 peloteros en afán de descifrar los lanzamientos del derecho vestido de tunero, quien con curvas desde todos los ángulos fue capaz de desestabilizar a la ya menguada batearía habanera, en tanto errores elementales a la defensa emborronaban temprano la actuación de los visitantes, que el martes habían casi llegado a tocar el boleto clasificatorio, pero se les escapó de las manos en las postrimerías del partido. Esta vez, en el séptimo definitorio, las coas fueron diferentes desde temprano para anunciar el epitafio: perded toda esperanza.
El refuerzo Luis Ángel Gómez demostró que lo suyo no es casualidad (9-2). A pesar de algunos augurios de que su brazo no andaba bien, el terreno dijo la última palabra: tiró siete entradas, permitió cinco hits, ponchó a un bateador, regaló una base y no le anotaron carrera alguna para llevarse la gloria.
En la lomita opuesta, el ex estelar refuerzo Freddy Asiel Álvarez (2-9) evidenció que sus mejores momentos han pasado: Tiró durante cuatro innings en los que le batearon seis imparables –incluido un cuadrangular-, le anotaron cinco carreras, tres de ellas limpias, ponchó a tres rivales, regaló tres boletos, cometió un wild y propinó un pelotazo.
Otros cinco lanzadores desfilaron por el montículo azul, algunos como Yunier Gamboa, sin sacar out, pero ninguno pudo detener la furia de los Leñadores, que a partir del tercer episodio anotaron en todas las restantes entradas hasta lograr el marcador que ponía fuera de combate a Industriales, nada menos que en su juego más importante de toda la campaña.
Yosvany Alarcón, en noche perfecta, de 4-4, incluido cuadrangular y tres remolques, además de Rafael Viñales, de 3-2 con jonrón y dos impulsadas, fueron líderes de una ofensiva en la que también destacaron Alexander Ayala, de 4-3; Andrés Quiala, de 3-2 y Yuniesky Larduet, de 3-1, doblete con una carrera impulsada y otra anotada. En el bando azul, el único que sobresalió fue Javier Camero, de 3-2, además de Eriel Sánchez, en rol de designado, con un doble en tres turnos oficiales. En el apartado de los errores, Alexander Malleta cargó con dos elementales marfiladas y el torpedero Orlando Acebey con la otra, todas costosas. El estadio Hermanos Ameijeiras, en Puerto Padre, albergó oficialmente a 18 mil espectadores, pero millares más quedaron en las inmediaciones del parque donde bailaron, gritaron y disfrutaron de lo lindo la noche del miércoles último en un desafío que duró 2 horas y 39 minutos y marcó un triunfo histórico para los tuneros, ahora rivales de los granmenses, en una final oriental de la que saldrá el rey de la Serie Nacional 57. Lo demás, lo demás ha pasado a ser solo sueño y los soñadores tendrán que esperar a la venidera campaña para seguir soñando…
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