
Exportar resulta por estos días una tarea esencial del empresariado cubano. Pese a ello, todavía se precisa más que deseos y empuje frente a un contexto internacional en el que las presiones financieras nunca se debilitan, donde sobresale la obsolescencia tecnológica en muchas de nuestras industrias y producciones. Un escenario en el que la preparación de algunos directivos y trabajadores para dicho reto es insuficiente, y la burocracia y múltiples trámites permanecen.
En ese sentido, en diferentes espacios, el presidente Miguel Díaz-Canel ha ratificado la prioridad de las exportaciones para el progreso económico y ha insistido en utilizar las potencialidades de exportación que existen en muchos escenarios del país; así como fomentar encadenamientos productivos entre todos los actores de la economía; desarrollar la industria; ser más eficientes en los procesos inversionistas; y promover más la inversión extranjera.
Durante su discurso en la clausura de las últimas sesiones de la Asamblea Nacional del
Poder Popular, el pasado mes de abril, el mandatario señaló que es «imprescindible ahorrar y controlar bien los recursos, atender y aprovechar todo el potencial presente en los recursos humanos y la fuerza de trabajo calificada con que contamos».
A pesar de que la provincia de Matanzas posee un enorme caudal para la exportación, con una amplia oferta de servicios y productos reconocidos por su calidad, al cierre de marzo solo se habían generado poco más de 104 000 000 de pesos, de un plan ascendente a más de 130 000 000, para el 79.7 por ciento de lo estimado para la etapa.

Los productos de la Empresa Agroindustrial Victoria de Girón son líderes en las exportaciones matanceras.
MADE IN MATANZAS
En la provincia existen 93 empresas y muchas de ellas tienen capacidades para colocar “algo” en el mercado externo o, al menos, trabajar con inteligencia en la sustitución de importaciones y en los encadenamientos productivos, estrategias claves para elevar el capital exportador.
No obstante, en esos pobres resultados del primer trimestre del año, los saldos negativos en las exportaciones de algunas empresas del Ministerio de Industrias (con un 55.9 %), del Grupo Empresarial Azcuba (con el 71 %) y del Ministerio de Salud (al 86.6 %) tu vieron un peso significativo.
De acuerdo con un informe de la Dirección Provincial de Economía y Planificación al que tuvo acceso esta redacción, las principales causas fueron el desempeño inestable de la zafra; el incumplimiento en la venta de chatarra de acero inoxidable, bronce, cobre y aluminio; y los insuficientes ingresos por los servicios médicos asistenciales y aquellos asociados a productos ópticos, farmacéuticos y de medicina natural y tradicional.
No obstante, Esther González Enríquez, directora provincial de Economía y Planificación, durante la pasada visita gubernamental del Consejo de Ministros, informó que el territorio ha identificado los rubros exportables, teniendo en cuenta la diferenciación entre ellos, con el objetivo de tener una visión actualizada de las capacidades existentes y potenciales para la toma de decisiones.
Sobre ese tema, destacó que Matanzas cuenta hoy con 55 productos y servicios destinados a la exportación, de ellos 40 consolidados, entre los que destacan las ofertas de la Empresa Agroindustrial Victoria de Girón, la Empresa de Campismo Popular, la Empresa Productora Comercializadora de Productos Biofarmacéuticos, la Universidad de Matanzas y la Unidad Empresarial de Base Cuba Ron.
El territorio, según la funcionaria, también dispone de ocho productos en desarrollo, entre ellos algunos exportables como habichuelas, pimiento común, plátano macho y calabazas. Agregó, además, que se trata de consolidar la exportación de huevos de codorniz encurtidos, ron Cubay, jugo de guayaba, ron Perla del Norte, yogur probiótico, vejiga natatoria y tilapia.

HECHOS MÁS QUE VOLUNTADES
Exportar implica calidad. Si se aspira a que los productos y servicios de Matanzas logren satisfacer necesidades del mercado, deben cumplir con normas establecidas, especificaciones de diseño y levantar expectativas en los clientes potenciales.
En relación con dicho asunto fue bastante específico el vicepresidente del Consejo de Ministros, Ricardo Cabrisas, quien al felicitar al empresariado matancero por el esfuerzo que realiza actualmente, conminó también a resolver las problemáticas que impiden que las exportaciones de la provincia despeguen con mayor fuerza.

Los encargados de servicios de amplias potencialidades e impacto, como los que brindan las entidades de Salud Pública, deben insistir en estrategias inteligentes de comercialización y en potenciar aún más la calidad.
De acuerdo con Cabrisas, aquí se precisa de mayor integración interempresarial para el fomento de nuevos fondos exportables. «No tenemos tiempo. Debemos lograr los objetivos en el momento preciso y aún nos falta mucho desde el punto de vista operativo para localizar con inteligencia nuevos nichos de mercado.
«Debemos atender la eficiencia entre calidad, precio y presentación del producto, así como prestar más atención al mercado interno, el cual resulta esencial en el logro de los encadenamientos productivos y en la sustitución de importaciones», aconsejó.
Al respecto, González Enríquez reconoció que poseen la intención de alcanzar mayores encadenamientos productivos entre las entidades. Para ello, se trabaja de conjunto con la Universidad de Matanzas en dos vertientes: la capacitación de directores de empresas y la identificación de instituciones y sus capacidades de encadenamiento.
Antonio Carricarte, viceministro primero del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, también señaló durante la visita del Consejo de Ministros, que en la provincia se necesita prever con más agudeza cualquier incumplimiento: «Cada empresa, cada obrero, cada directivo ha de laborar en pos de agregar valor a los productos. Además, hay que aprovechar que el financiamiento externo ayude a desarrollar el capital exportador».
En ese sentido, durante las sesiones de trabajo del XXI Congreso de la CTC, quedó clara la importancia de incentivar de algún modo a los exportadores, así como la urgencia de crear mecanismos más eficientes para acceder a financiamientos que permitan con pequeñas inversiones generar nuevos renglones y lograr que las empresas se vinculen a las estrategias de desarrollo local, lo que posibilitará conectar ese entramado en los planes priorizados del país.
No obstante, y a pesar de la voluntad existente entre los encargados de la tarea en Matanzas, el camino luce largo y empedrado. A los múltiples obstáculos impuestos por el bloqueo económico y la situación política en la región, que dificultan la gestión de cobro, limitan el acceso a los mercados más solventes y atractivos, así como nos impiden el uso del dólar en nuestras transacciones comerciales, se unen carencias y problemas internos que ralentizan aún más las exportaciones matanceras.
Para el economista Manuel García Rojas se debe «cambiar la mentalidad de los emresarios matanceros y vincularla a la exportación y la sustitución de importaciones. Hay que fortalecer la capacidad productiva y estrechar las relaciones entre ciencia, producción y exportación».
García Rojas asegura que «la obsolescencia tecnológica de gran parte de la industria del territorio, que conspira con la capacidad competitiva de nuestros productos, es un fenómeno que determina también el bajo desarrollo de muchos renglones». En ese sentido, Félix Pomares Elejalde, presidente de la Asociación de Economistas y Contadores de Cuba en el municipio de Matanzas, agrega que uno de los factores que pueden estar incidiendo en el despegue «es la falta de exigencia, relacionada además con el elemento de estímulo que puedan percibir los que participan de forma directa en este tipo de actividad».
En Matanzas, a esos truenos nacionales, también se suman el déficit de equipamiento, la falta de capacidad instalada para los procesos de algunas producciones y de preparación de la fuerza de trabajo. El informe consultado señala que aún no es suficiente la capacidad innovadora y de las piezas de repuesto que aseguren la estabilidad en determinadas producciones, y no hay total garantía de transporte especializado para algunos productos.
Estos son los retos. Generar producciones y servicios acorde con nuestras potencialidades queda de nuestra parte. Poner nuestra inventiva y capacidades de innovación en función de atraer divisas al país debe ser el objetivo esencial pese a los elevados obstáculos. (Realizado junto a la periodista Lisandra Pérez Coto)
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