En los mares del mundo cada año mueren miles de especies debido a la contaminación de las aguas por desechos que tardan en degradarse. Vale destacar que una lata de cerveza demora 10 años en descomponerse, las bolsas de plástico 100 y las botellas de vidrio ¡4000 mil años!. De ahí la importancia de reutilizar estos materiales.
En este empeño la Empresa Provincial de Recuperación de Materias Primas de Matanzas trabaja en la recuperación, control y venta de productos reciclables con el fin de aportar a la economía del país y sustituir importaciones.
El sistema de recuperación de materias primas abarca tres etapas: recuperación o contratación, control y venta de productos reutilizables.
Recuperación
El proceso de recuperación de materias primas consiste en llegar a las empresas de la provincia y recuperar todos los productos que sean reciclables y obtener valor a través de ellos.
Mailin Tille Torreblanca, técnica de producción, plantea que la recuperación de sacos, envases de vidrio, así como de productos tan importantes como el cobre, el bronce y el aluminio, aportan un valor agregado al país.
La contribución que hacen las industrias a la empresa es fundamental, pues de ello depende en gran medida que se cumpla en Plan de producción y se genere ingresos al país. “La contribución de las empresas pudiera caracterizarse en estos momentos como decadentes con la entrega de materias primas porque descuidan la clasificación de los productos que necesitamos. Otro tema que influye es la planificación, pues no se realiza de acuerdo con lo que realmente se genera”, añade Mailin Tille Torreblanca
Seguimiento y control
Desde hace más de 4 décadas existe una Ley de Materias Primas, la No.12 88 del 2 de enero de 1975, aprobada por el Consejo de Ministros, que establece que la utilización más racional de los recursos en nuestra economía nacional conlleva a la aplicación de una política de recuperación y reutilización de los desechos de materias primas, productos y materiales reutilizables que se deriven de los procesos de producción, reposiciones de maquinarias, equipos e instalaciones, y del intercambio de distribución de artículos que no son utilizables por los centros de producción o de servicios, a fin de ser debidamente utilizados en la elaboración de productos con inestimables valor para la economía del país.
Para esta empresa es objetivo principal hacer cumplir esta ley, pues es la encargada de controlar en el sector privado y estatal la recuperación de lo que se desecha, con el fin de recuperarlo.
“Todos los organismos deben hacer una contratación con nuestra empresa y entregan todo lo que no utilizan en su proceso productivo. Este control es fundamental porque una parte que se recupera en el sector estatal se aprovecha en la economía nacional y otra se destina a la exportación, es decir, lo aprovechamos para ingresar divisas al país y así sustituir importaciones”, comentó Miguel Ramírez Quintero.
El sector privado es el que más aporta a la recuperación de materias primas. Según Ramírez Quintero, todos los municipios cuentan con casas de compras que las personas vinculadas, afiliadas o no a la empresa, contribuyen y venden desechos de diversas características. También destaca como importante que lo que se recoge en estas casas de compras viene listo para la venta, procesado, limpio y con calidad.
“Una de las cuestiones que se controla por la Ley 12 88/75 es la clasificación de los productos que deben hacer las industrias y la calidad con la que deben entregarlos. Algunas empresas no tienen la cultura de reciclaje y se trabaja con el Partido y el Gobierno para que así sea, pues queremos que lleguen los productos con la calidad requerida” acotó el especialista.
Comercialización
En la UEB de Guanábana recogen, procesan, y venden los productos reciclables de toda la provincia. Mariela Pérez Santana, económica de esta entidad, explica que la venta comienza con la llegada de los productos a la Base Proceso Guanábana, y con la recuperación por transferencia se procesan los productos y se realiza la venta a su destino. Entre los rubros reciclables que se comercializan figuran el cobre, bronce y aluminio que se destinan a la exportación.
“A nivel nacional los productos no metálicos como las botellas se venden a la Cervecería Bucanero, el papel a l, el ondulado a La Cartonera de ese municipio, el plástico a Materias Primas Villa Clara y Cienfuegos. Los productos ferrosos como el acero y el hierro fundido se destinan a la Empresa Siderúrgica José Martí (Antillana de Acero), destacó Pérez Santana “.
Estas empresas son las entidades estatales cubanas encargadas de la recuperación, procesamiento y comercialización de los materiales y desechos reciclables que se generan en las industrias, los servicios y la comunidad. Además de constituir una importante vía de ingreso económico al país permite el cuidado del medio ambiente.
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