
Una playa desierta es sin dudas de esos lugares paradisíacos que siempre se ansía.

El arrullo armonioso de las olas que desfallecen en la orilla, la brisa perfumada de salitre y la calma invitan al sosiego.

En la ciudad de Matanzas abundan esos parajes inigualables siendo el Morillo es de esos lugares de visita obligada.

A escasos minutos de la ciudad se erige el fortín colonial que nombra el lugar.

La zona quedó sembrada en la historia por ser el sitio elegido por los revolucionarios Antonio Guiteras y Carlos Aponte para salir de Cuba, encontrando la muerte en desigual combate. Precisamente el puente que descansa sobre el río Canímar lleva el nombre del líder de la Joven Cuba.

Durante varios años allí descansaron sus restos. Hoy el Morillo no vive sus mejores tiempos.

La falta de mantenimiento y los fenómenos meteorológicos le han golpeado sin misericordia, mas la belleza del entorno logra disimular la herida.

La armonía de la naturaleza seduce, convirtiéndose en sitio perfecto para acampar.

El mar lo abarca todo, y la vista se pierde en el horizonte.

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