Todos los días cuando los periodistas van a almorzar se encuentran con algo peculiar en el comedor de Radio 26.
Llaman la atención en los pasillos los colores posados en las paredes tratando de pasar inadvertidos, pero su belleza singular atrae a todo el que tiene la dicha de detenerse a observar.
No cabe duda de que son las mariposas más bellas que uno pueda apreciar, y en ese lugar adquieren un valor singular.
Dispuestas en par o a veces solas, como tratando de regalarle su belleza a aquel que se les acerque, porque increíblemente, se presentan más accesibles que las que comúnmente hallamos en la naturaleza.
Por sus hábitos, los lepidópteros, conocidos como mariposas, se clasifican en nocturnos y diurnos. Estos últimos vuelan de día, ofrecen una tonalidad más brillante y en estado de reposo casi siempre colocan sus alas verticalmente.
Existen más de cien mil variedades en el planeta y en Cuba tenemos el privilegio de contar con 18 especies endémicas.
Es inefable la sensación que los visitantes experimentan cada mediodía con esa grata y colorida compañía.
Barbra Elizabeth Sánchez Godínez, Lic. Filología
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