Los artistas y artesanos matanceros van de la mano de la transformación estética, que con motivo del aniversario 325 de la ciudad, se despliega en instituciones, plazas y arterias de la urbe. El paseo Narváez acoge las obras de grandes exponentes del arte citadino.
El arte se apodera de una arteria matancera. Espacio ideal donde confraternizan pinturas murales, esculturas, talleres artesanales o el sonido de un instrumento musical que nutre de melodías al entorno sonoro del paseo peatonal Narváez, sitio que promete convertirse en un espacio de obligada visita dentro de la ciudad.
Según Jesús Alberto Mederos Martínez, pintor y muralista matancero: “Son cinco talleres los que se intervienen en el paseo. Somos una gran familia y estamos dando lo mejor de nuestro arte para embellecer esta arteria. Mi proyecto consiste en un taller para niños con discapacidad y está dirigido también a adolescentes y jóvenes con problemas de conducta”.
Los artistas y artesanos yumurinos aúnan esfuerzos para hacer honor al sobrenombre matancero de Atenas de Cuba.
“Con el espacio que Narváez nos ha entregado a los creadores, podemos hacer un corredor artístico. El sentimiento de responsabilidad con una ciudad que tiene un esplendor cultural tan grande, hace que no cejemos en el empeño de pasar dificultades, incomprensiones o saltar obstáculos, para lograr desde cada una de nuestras posibilidades creativas, que la ciudad crezca”, expresó el artesano Luis Octavio Hernández Rodríguez.
Mientras, el reconocido pintor y caricaturista matancero, Manuel Hernández Valdés asegura: “Todos tenemos responsabilidad en esta ciudad y cuanto se haga contribuirá a hacerla más bella”.
Matanzas es inspiración y fuente de creatividad para los artesanos y artistas que desde el paseo peatonal Narváez suman atributos al cumpleaños de la ciudad.
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