Uno de los teatros en activo más viejos de Cuba, el Sauto festejó, sus 155 años de fundado casi totalmente restaurado y con la totalidad de sus trabajadores a pie de obra, a pesar de hacer ocho años que no funciona. La ceremonia, amenizada por la banda de conciertos de la ciudad, sirvió para reconocer a quienes mucho han colaborado con la institución en la persona del artista de la plástica Agustín Drake y el colectivo de la farmacia Triolet, quienes recibieron la distinción Teatro Sauto, consistente en la réplica de una miniatura de las sillas de platea.
Diferentes organizaciones y entidades obsequiaron al coliseo como un merecido reconocimiento por su sostenido quehacer en favor de la cultura matancera y cubana con mención a la fallecida Cecilia Sodis, directora anterior que hizo tanto por la instalación.
La festividad fue también el inicio del quinto Encuentro Nacional deTeatros del siglo XIX que sesionará hasta el domingo y que cuenta con la participación de delegados de ocho provincias del país.
El Sauto ya está casi listo, con una restauración de premio o excelencia, sólo falta que la climatización, los sistemas de luces y de audio junto a la pizarra central, le lleguen a pie de obra y le sean instalados para volver a disfrutar de su elegancia.
Ojalá que eso llegara y se materializara en el año del 325 aniversario de la ciudad, ese sería el mejor regalo para una población culta que espera por casi una década volver a tener un festival de ballet, un encuentro danzonero, o una excelente obra de teatro.

El teatro Sauto, Monumento Nacional, festejó el aniversario 155 de la fundación exhibiendo una gala con los jardines de su fachada norte totalmente restaurados.

La interpretación a capela de la Damisela encantadora de Lecuona por la soprano Vanesa Herrera, probó que Sauto mantiene su inigualable y original acústica.

El público asistente disfrutó de un recorrido por el interior del teatro y fragmentos de la puesta en escena de la obra Concierto para Aurora, del grupo Mirón cubano.

Los asistentes también observaron cómo se mantiene funcionando el mecanismo del siglo XIX que permite subir o bajar la platea al nivel del escenario gracias al respeto que los contratistas y restauradores anteriores, tuvieron para preservar la originalidad del teatro, desde su primera restauración en la segunda mitad del siglo XX.

Telón de boca del teatro Sauto, restaurado por un equipo encabezado por el artista de la plástica Rolando Estévez.

La directora de la botica francesa, el conocido Museo Farmacéutico Ernesto Triolet, tambien recibió la Distincion como institución cultural colaboradora del Sauto.
Su imagen más cercana




