Insertado por su amigo Armando Mestre en la lucha revolucionaria, Juan Almeida Bosque se convirtió en expresión de líder y guía para sus compañeros. Con su frase: “Aquí no se rinde nadie”, quedó inmortalizado para la historia quien fuera en abril de 1961 fundador del Ejército Central, que abarcaba en aquel momento las provincias de Camagüey , las Villas y la porción este de Matanzas.
Múltiples misiones estuvieron a su cargo, cuando la invasión por Playa Girón sus unidades fueron las primeras en descubrir la presencia del enemigo y entablar combate, en la crisis de octubre al decretarse la completa disposición combativa en el país, puso sobre las armas a más de 55 mil hombres, de los cuales más de 39 mil eran reservistas. Para Almeida cada tarea era importante.
Siempre en la vanguardia y en primera línea junto Fidel su sensibilidad se extrapoló no solo a la música sino también al amor por los animales. Hoy 17 de febrero, cumpliría noventa años. Pero Almeida vive en cada cubano, en cada combatiente de la gesta revolucionaria porque fue un hombre excepcional, de gran entereza y valentía.
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