Domingo , 1 diciembre 2019
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Ejemplo de patriotismo: 30 de noviembre de 1956

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frank-pais-garcia-2En la memoria histórica del pueblo de Cuba, por siempre  permanecerá presente el ejemplo de patriotismo  del estudiantado cubano aquel  30 de noviembre de 1956, cuando  Santiago de Cuba vibró con la acción temeraria  del levantamiento  liderado por  Frank País, Léster  Rodríguez, Pepito Tey y otros luchadores  del movimiento 26 de  Julio, frente a la dictadura  proimperialista de Fulgencio Batista, en los momentos en que el yate Granma se acercaba a las costas de Niquero con sus 82 expedicionarios encabezados por Fidel Castro con la determinación de encender la llama de la  rebeldía nacional y luchar hasta la victoria total.

 A las siete de la mañana se iniciaron los combates frente a  las fuerzas represivas de la tiranía pro imperialista.

 Un grupo de 28 combatientes revolucionarios ataca la parte frontal de la jefatura de la Policía nacional, mientras otros ocho irrumpen por el fondo y llegaban a la azotea del  inmueble.

  Los esbirros superan en proporción de cuatro a uno a los  revolucionarios. El primer rebelde en caer es Tony Alomá.  Pepito Tey, aunque herido en una pierna, no cede terreno y avanza temerariamente, hasta ser abatido, al igual que Otto Parellada.

  Ante la imposibilidad de tomar el edificio, los revolucionarios lo incendian y ordenan la retirada. A poca distancia de allí otros  rebeldes logran prisioneros y capturan armas de la policía marítima.

  Refuerzos batistianos llegados desde el Cuartel Moncada frenan la ofensiva. La noche anterior habían sido apresados  Léster Rodríguez y Josué País, lo que frustra el plan inicial de disparar un mortero contra el cuartel.

 Dispersados, los combatientes se posicionan como  francotiradores en diferentes puntos de  Santiago de Cuba.

   El pueblo vibra de emoción y abre puertas para refugiar a los rebeldes que han dado la clarinada  de combate armado.

   El yate Granma se acerca más a las costas cubanas a las que arribará dos días después.

  Largas jornadas de combate en el llano y en la Sierra estaban  por llegar, pero aquel 30 de noviembre Santiago de Cuba  recordó que la juventud del centenario de Martí estaba presta  a librar por Cuba la fase final de la prolongada guerra en pos  de la verdadera y definitiva independencia y soberanía de la  patria.

  Cada año, ante la tarja que perpetúa la memoria de Pepito Tey,  Tony Alomá y Otto  Parellada, en la Loma del Intendente, son colocadas ofrendas  florales en recuerdo a estos valientes cubanos, y se escuchan  salvas de fusilería, y los escolares reeditan aquellos  momentos históricos, mientras en otros muchos sitios de la geografía cubana se reiteran los actos de recordación a los muchachos de la clarinada, porque la memoria histórica debe  permanecer encendida, como la llama eterna en los  monumentos a  José Martí y Fidel Castro.

Acerca de Roberto Pérez Betancourt

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Licenciado en Periodismo en Universidad de La Habana. Profesor periodismo Universidad Matanzas. Graduado en Administración de empresas. Diplomado en Psicología pedagógica

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