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Sólo tenemos derecho a morir cuando entreguemos a nuestros hijos el boceto del comunismo Ana Valdés Portillo
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Los años iniciales de la Revolución tuvieron como primicia la educación y la cultura del pueblo. Para ello se organizaron la enseñanza general y gratuita de todos los niños jóvenes y adultos de la nación. Surgieron asà la enseñanza especializada y las escuelas o cursos para impartir esos conocimientos que incluÃan a los instructores de artes. Olga Alonso, era uno de ellos. Su trágica muerte, mientras cumplÃa su labor, dio motivo a que cada 18 de febrero se recordara su natalicio instituyéndolo como dÃa del Instructor de Arte. Matanzas, desde la década de los años 60, tuvo jóvenes que velaron por la instrucción de las artes, tanto por la participación, como por la apreciación estético artÃstica de las diferentes manifestaciones. Muestra de ello fueron los integrantes de la Brigada 20 aniversario, que trabajó durante años en la década de los 70 y 80 del pasado siglo, en las escuelas del plan citrÃcola Victoria de Girón de Jagüey Grande, con muy buenos resultados; o los que como Olga Nordelo y Mercy Febles en Cárdenas, René Quiróz, en Unión de reyes; Mercedes Suárez, Nora Hernández -Chiquitica-, Mercedes Castellini o Maricel Pillo, en Matanzas y Luis Trasanco en Colón, fueron nominados o ganadores del Premio Nacional de Cultura Comunitaria y los que, simplemente, obtuvieron resultados en sus proyectos y hoy se suman a los cientos de nuevos graduados desde la década del 2000, en que se retoma la idea de preparar instructores en todo el paÃs. Este 2010 se conmemoran 49 años del viejo proyecto formador de instructores de inicios de la revolución y el relevo, los integrantes de la brigada José Martà que suman más de 15 mil en todo el paÃs, están prestos a garantizar que el apelativo de Atenas de Cuba, aplicado a Matanzas aquél 17 de febrero de 1860, se mantenga e incremente. De hecho, muchos han sido los aportes culturales del territorio gracias a una labor casi anónima de aquéllos jóvenes de ayer y de hoy. Felicidades en su dÃa a quienes luchan por sensibilizarnos con las artes. El proceso iniciado en 1959 se mantiene y continúa como el primer dÃa, gracias al amor con que se trabaja.
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