|
|
 |
Historia
Roberto Pérez Betancourt La viril protesta contra corrupción gubernamental y servilismo pro imperialista, escenificada en La Habana el 18 de marzo de 1923 por 13 intelectuales, encabezados por el abogado y poeta revolucionario Rubén Martínez Villena, cumple 87 años de referencia como ejemplo inspirador de civismo ético.Alfredo Zayas (apodado el Chino), era presidente de Cuba, “afortunado”, porque “casualmente” había ganado dos veces el premio gordo de la lotería, gustoso de los juegos de azar y de negocios fraudulentos, se hizo célebre por amnistiar a reos de corrupción, autoerigirse una estatua en vida y otras travesuras que compartía con empresarios extranjeros y criollos íntimos.Una de esas transacciones ilegales fue la compra por el Estado del edificio del Convento de Santa Clara a una empresa privada, por dos millones 300 mil pesos (2,3 veces el precio que la entidad había pagado a la Iglesia), lo que motivó fuerte repulsa popular y fue eje de la referida protesta.El hecho sucedió durante un homenaje a la escritora uruguaya Paulina Luissi, en la Academia de Ciencias de Cuba, donde hablaría Erasmo Regüeiferos, entonces secretario de Justicia (ministro) del Gabinete de Zayas y uno de los confabulados para obtener personales beneficios monetarios. Historiadores narran que antes que el orador tomara la palabra, jóvenes intelectuales, en muestra de viril ética ciudadana, se pusiron de pie, incluido Martínez Villena, quien con encendido verbo denunció la compra fraudulenta y acusó de contubernio a Regüeiferos, lo que suscitó gran escándalo público. Posteriormente, 13 de los protestantes firmaron un manifiesto público. Además de Martínez Villena, José Antonio Fernández de Castro, Calixto Masó, Félix Lizaso, Alberto Lamar Schweyer, José Zacarías Tallet, José Manuel Acosta, Primitivo Cordero Leyva, Jorge Mañach, Francisco Ichazo, José Ramón García Pedrosa, Luis Gómez Wangüemert y Juan Marinello.Precisamente esos intelectuales darían inicio al trascendente Grupo Minorista, cuyas acciones cívicas repercutirían en la historia política y cultural de la Isla. Aquel gesto de repudio por parte de los jóvenes dio lugar a que fueran procesados judicialmente en la causa 330 de 1923, la que condujo al arresto de Martínez Villena el 21 de marzo, quien posteriormente fue puesto en libertad bajo fianza. La Protesta de los 13 sería interpretada como gesto viril contra la corrupción gubernamental, en tiempos caracterizados en el plano sociopolítico por la Reforma Universitaria, el inicio de la fraternal amistad entre Rubén y Julio Antonio Mella, líder estudiantil y uno de los fundadores del Partido Comunista en Cuba --junto con el veterano Carlos Baliño--, y la creación de la Universidad Popular José Martí. Refieren estudiosos que en su Mensaje Lírico Civil, Villena narra el contenido de la Protesta en carta que envió a su amigo peruano José Torres Vidaurre, en la que advierte que los negocios ilícitos del gobierno cubano de la época eran expresión de la situación política del país, de la cual no era ajeno el control creciente que el gobierno norteamericano buscaba ejercer en la Isla.En aquel poema, caracterizador de la época en la que lucho y moriría victima de la tuberculosis, Villena expresaba versos conmovedores, en los que generaciones posteriores hallarían razones para inspirar la lucha por la independencia definitiva de la patria:“Hace falta una carga para matar bribones,para acabar la obra de las revoluciones;para vengar los muertos, que padecen ultraje,para limpiar la costra tenaz del coloniaje;para no hacer inútil, en humillante suerte,el esfuerzo y el hambre y la herida y la muerte;para que la República se mantenga de sí, para cumplir el sueño de mármol de Martí;para guardar la tierra, gloriosa de despojos, para salvar el templo del Amor y la Fe,para que nuestros hijos no mendiguen de hinojosla patria que los padres nos ganaron de pie.” La pupila insomne de Rubén Martínez Villena velaría y se esforzaría hasta el instante mismo de su último aliento para hallar aquella carga suprema, que finalmente vistió de verde olivo montañas y llanos de Cuba, materializó los deseos de Villena, y vindicó el verbo de José Martí, a fin de que la patria definitivamente fuera ara, nunca más pedestal.(TVY)(17/03/10) . |
|
|
|
|
|
|
 |
|