Las Cuevas de Bellamar constituyen un lugar de obligada visita en la provincia de Matanzas. Allí se conjuga cuidado de la naturaleza, gastronomía y sano disfrute para toda la familia.
Las Cuevas de Bellamar se erigen como el centro turístico más antiguo del país aún en activo. Sus áreas gozan de la preferencia de clientes nacionales y extranjeros quienes llegan en busca del disfrute de la naturaleza y de las opciones gastronómicas y de esparcimiento.
Rosa Meylin Diáz García, administradora del centro matancero, explica que el atractivo principal de este lugar es la cueva. “De ahí se deriva el trabajo del resto de los departamentos que tenemos que son el restaurante, el ranchón, el snack bar y la tienda. En todo esto lo más importante es trabajar para subir los estándares de calidad y lograr la satisfacción de todos los clientes que nos visitan”.
En el mes de abril, las Cuevas de Bellamar, cumplieron 165 años de ser descubiertas. Su colectivo, bajo la administración del Grupo Empresarial Extrahotelero Palmares, apuesta por una renovación constante en sus diferentes atractivos.
Diáz García agrega que se trabaja por incentivar el cuidado de la cueva, sobre todo a partir del mejoramiento del alumbrado eléctrico el cual se ha cambiado en más de un 95 por ciento. También se suma el cuidado por parte de los guías especializados que tenemos y que brindan los recorridos con el público y la explicación que se les da sobre los valores naturales que allí se agrupan.
Estas acciones le valieron el premio TOP Choice 2016 en la categoría de Turismo de Atracción que otorgan jueces del ramo y visitantes de China, Japón y otros países asiáticos.
Unido al fomento del turismo también se potencia en sus áreas el cuidado del entorno y sobre todo de las cavernas de Bellamar, un tesoro del patrimonio cársico cubano que es preciso conservar para el futuro.
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