El majestuoso puente Antonio Guiteras, paradigma de la ingeniería en Cuba que salva la desembocadura del río Canímar en el norte de la ciudad de Matanzas cumplió 65 años de edificado y sigue siendo admirado por visitantes foráneos y nativos en el corredor turístico que enlaza a La habana con Matanzas y Varadero, el mayor polo turístico de sol y mar del país.
La estructura, inaugurada oficialmente el 28 de julio del año 1951, cuenta con 297 metros de largo y sobresale por la belleza de sus tres arcos de hormigón, además de ubicarse en un enclave fluvial privilegiado por su belleza natural e importancia histórica, reseña Roberto Jesús Hernández en la web de la ACN.
Leonel Pérez Orozco, Conservador de la Ciudad de Matanzas, declaró que erigir el otrora puente de carretera más elevado del país, constituyó un reto para su época, y requirió el esfuerzo de centenares de obreros, en especial durante la construcción del enorme encofrado.
El también geógrafo y arqueólogo, recordó que la fundición en el centro del río de la base destinada a sostener la carga de los arcos, fue un reto importante superado con éxito, para dar forma al soberbio puente con un acabado de alta calidad.
Según refieren Luis González Arestuche y Ramón Recondo Pérez en su libro Los puentes de Matanzas, el proyecto que se ejecutó fue elegido por privilegiar las ventajas del hormigón como material, pues el acero escaseaba después de la Segunda Guerra Mundial.
El nombre de la estructura constituye un homenaje al revolucionario cubano Antonio Guiteras, ultimado junto a su compañero venezolano Carlos Aponte, cuando se disponían a partir rumbo a México en el año 1935 para organizar una expedición armada contra el régimen de Fulgencio Batista.
Matanzas es conocida como la ciudad de los puentes, y alberga cuatro de ellos centenarios: el Lacret Morlot, conocido como La Concordia, el Calixto García, que une al centro histórico con la barriada de Pueblo Nuevo, y los dos ferroviarios con acceso a la zona portuaria.
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