El ruido es una fuente de contaminación para el medio ambiente y afecta disímiles espacios de nuestra sociedad. Atender las causas que lo originan para luego eliminarlas debe ser una constante para todos. En la provincia de Matanzas la contaminación sonora rebasa los espacios públicos y privados para convertirse en una tormentosa molestia.
No por cotidiano, el ruido deja de ocasionar molestias. Sobre todo en las zonas urbanas, donde aparece de las más más insospechadas maneras y en cualquier momento del día o la noche. Para los jóvenes el ruido forma parte de su propia vida y no saben a ciencia cierta los peligros y daños a los que se enfrentan diariamente al convivir con este fenómeno.
Una joven periodista, Genma Carballo Campos comparte su disgusto por el exceso de ruido en todos los lugares. “Yo pienso que que lo primer que debe existir en la sociedad es conciencia, conciencia de cuanto puede afectarnos a nosotros como seres humanos el ruido. Estoy hablando de la música alta cuando subimos a un ómnibus, cuando viajamos en un taxi, los mismos bicitaxis que hoy pasan a cualquier hora con música altísima. Parecen unas carrozas de carnaval a plena luz del día. Y qué decir de los vecinos irreverentes que no respetan los horarios ajenos e irrumpen con ruido el espacio de otros.”
Por otra parte, Aurora López, directora de espacios televisivos, asegura que en realidad todos colaboramos con el ruido. “Los cubanos somos amantes a hablar en voz muy alta y no me voy a excluir y eso realmente es ruido. El concepto es un poco elástico, por ejemplo mi vecinito oye música a todo volumen, preferiblemente reggaeton. A mí lo que me están obligando a escuchar es ruido y eso me afecta desde el punto de vista físico como emocional proque pierdo la concentración, me estreso y me da dolor de cabeza.”
Otro joven matancero, Miguel Díaz Márquez, expone de manera directa los perjuicios que puede ocasionar el ruido desde el punto de vista de la salud. “Cuando nos exponemos a ruidos por encima de los niveles establecidos durante mucho tiempo, eso puede ir degenerando nuestro sistema auditivo y nos puede afectar severamente. Incluso el uso de los auriculares, de manera casi permanente puede conducir a una sordera progresiva pues ese ruido está penetrando de manera directa a nuestros oídos.”
Para Annemarie Suárez hoy en día el ruido se vuelve insoportable ya que está en todas partes. “Lo mismo en canciones, carros, las personas por la calle, los gritos que se sienten desde los balcones.Ciertamente se vuelve intolerable ese ambiente.”
Muchas personas, como el técnico Abraham Rodríguez, piensa que pueden existir medidas planificadas pero no aplicadas. “Escuchamos en un auto por ejemplo que va por la calle, un ruido que no molesta solamente al conductor sino a los pasajeros y transeúntes y nadie toma medidas contra eso. Entonces no sabemos a dónde vamos a ir a parar con este tema.”
El ruido constituye una fuente de contaminación sonora al medio ambiente. Atender sus causas y eliminarlas debe ser una preocupación constante para las autoridades, los especialistas y las personas en general. Es por eso que se están tomando una serie de medidas para eliminar o lograr una mejoría sustancial del ambiente sonoro en nuestros pueblos y ciudades, según refiere el Dr. Evaldo Guerra, especialista del Centro de Higiene y Epidemiología.
En este empeño también colabora la oficina de regulación y control ambiental de la Delegación Territorial del Ministerio de Ciencia CITMA que participa en las investigaciones de todas las quejas por ruido y acompaña Tecnología y Medio Ambiente. Según su especialista principal, Ariadna Sánchez , es vital la cooperación de todos los organismos que pueden intervenir en la solución de este problema, de manera especial con el Centro de Higiene y Epidemiología.
La calle, la casa, el trabajo o un centro de recreación no escapan de los embates del ruido. Velar porque no se convierta en una molestia constante con perjuicios para la salud y el entorno, sólo se resolverá con la participación conciente de todos.
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