Fragmentos de una pelvis presuntamente femenina fueron hallados en el local Cementerio de San Carlos Borromeo, donde se inició hoy la exhumación de los restos contenidos en la capilla donde reposan unos 200 veteranos de las guerras por la independencia de Cuba.
Ercilio Vento Canosa, Historiador de la Ciudad, declaró a la prensa que investigaciones posteriores podrían permitir la identificación de las osamentas pertenecientes a las dos únicas mujeres inhumadas en el sitio, cuyos nombres aparecen en una tarja entre muchos otros.
Sería facilísimo identificar las osamentas de las dos féminas si estas aparecen, porque hay diferencias evidentes entre esqueletos de hombres y mujeres, serían los únicos dos restos que se podría identificar aquí entre todos estos hombres, y sería un logro, afirmó el también antropólogo y médico forense.
En una de las placas de mármol colocadas en el interior de la capilla aparecen los nombres de los patriotas inhumados y entre ellos solo dos corresponden a mujeres: la auxiliar Juana Valdés, “viuda de Álvarez”, y la señora Luz Noriega de Hernández.
Los restos de los veteranos están dañados, desde luego el tiempo hizo lo suyo, no tuvieron una conservación particular, la posibilidad más complicada es la de separar los pertenecientes a cada individuo, no es imposible pero llevaría mucho trabajo, explicó Ercilio.
Una de las cosas más complicadas es que hay cajas con huesos de más de dos personas, ahora estamos clasificándolos por grupo racial y después según la edad, hasta el momento identificamos solo a dos individuos de filiación ancestral africana, y el resto de filiación europoide, significó.
Estos son soldados, se ve como una constante un estado de salud que no es el mejor, “el hueso es un libro abierto: nos dice todo”, se aprecia mala higiene bucal, algunos restos deshaciéndose y otros mejor conservados lo cual depende de su ubicación en la sepultura, señaló el Historiador.
Es posible que haya algún chino, porque los hubo en la guerra, y tal vez esté aquí Carlos Manuel Trelles y Govín (1866-1951), el bibliógrafo más importante de Cuba, pero lo tendríamos que comprobar, apuntó Vento Canosa.
Miguel Ojito Fariñas, artista restaurador vinculado a la Oficina del Conservador de la Ciudad de Matanzas, refirió que los trabajos incluyen separar los huesos de los escombros provocados por derrumbes y otros desechos arrojados por personas inescrupulosas, para clasificarlos y colocarlos en nuevas cajas.
La capilla fue objeto de una restauración, que abarcó desde el punto más alto de su cúpula hasta los portales octagonales, y la intervención de los nichos es una parte del proceso con vistas a la reinauguración el próximo 23 de febrero, enfatizó Miguel.
El Cementerio de San Carlos Borromeo data del siglo XIX y ocupa 25 hectáreas, es el segundo más extenso del país y el tercero en importancia patrimonial, le anteceden el Cristobal Colón, en La Habana y el Santa Ifigenia, de Santiago de Cuba.
La capilla (llamada así pese a no contar con cruz ni ningún otro ornamento religioso) fue la primera de forma octogonal erigida en Cuba, y por primera vez hoy se realiza la recuperación de los restos colocados en su interior en el año 1916.













(Por Roberto Jesús Hernández. FOTOS DEL AUTOR. Tomado de la ACN)
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