El combatiente de la lucha clandestina e integrante del Movimiento 26 de Julio y líder campesino, Modesto Martín Díaz Díaz, falleció en su natal ciudad de Matanzas.
Desde muy joven integró el movimiento 26 de julio en Matanzas y junto a otros destacados revolucionarios como Israel Tápanes, organizó diferentes acciones. Martín Díaz Díaz repartió bonos en el antiguo Club 66, en la calle Medio.
Cuando la huelga del 9 de abril de 1958, Martín Díaz junto a sus compañeros participó en las acciones, aunque estas fracasaron. Entonces condenó la barbaridad de la tiranía y el asesinato de Juan Ripoll García, Julio Rufín Hoyos, José Pérez Vidal en el antiguo Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas.
Con el triunfo de la Revolución lo nombraron alcalde de Bolondrón y luego Secretario de las Organizaciones Revolucionarias Integradas en Pedro Betancourt. En ese territorio enfrentó las bandas contrarrevolucionarias y el asesinato de los niños Fermín y Yolanda.
Desde 1962 fungió como presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños donde fundó las cooperativas Arturo Suárez, de Jovellanos, e impulsó el desarrollo azucarero y productivo. Durante 25 años abogó por los derechos de los campesinos, al lado de Pepe Ramírez, y participó como delegado en varios congresos de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños.
Al líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, lo unió una amistad muy especial.
Modesto Martín Díaz Díaz asistió a varios Congresos del Partido y fue miembro del Comité Central. Sus cenizas se exponen hoy desde las 10:00 de la mañana y hasta las 4:00 de la tarde en la sede de Ediciones Vigía. Fotos (Leo García)
Su imagen más cercana




Martín fue un excelente compañero y amigo a quien traté durante muchos años de bregar junto con la ANAP en la creación de las cooperativas de producción agropecuaria en Matanzas. Siempre dispuesto, de buen carácter y amable con la prensa, Martín representa ejemplo de didicación a la Revolución-