Desde que surgió la iniciativa con inspiración científica, expertos en asuntos de maternidad y crianza de niños le brindan prioridad a este concepto de Maternidad tipo canguro, también conocido como “piel con piel”, aludiendo a la forma en la que el marsupial cría a su bebé después de nacido, hasta que este alcanza la fortaleza necesaria para continuar su ciclo de desarrollo normal.
El procedimiento es aplicable exitosamente a los humanos. Incluso en enfermedades graves se recomienda menos cuidados intensivos y más maternales, tipo “canguro”, salvo que haya problemas respiratorios.
Según la profesora Joy Lawn, las madres de bebés prematuros que los mantienen cerca de ellas, piel con piel, podrían disminuir su riesgo de muerte y discapacidad.
Se estima que al año, en el mundo, unos 15 millones de bebés nacen de 37 semanas o menos de gestación. Cerca de un millón de ellos muere. De los que sobreviven, cerca de un 3% queda con discapacidad moderada o severa y 4,4% con impedimentos leves.
“La percepción es que se necesitan cuidados intensivos para los bebés prematuros”, explica Lawn, profesora de la London School of Hygiene and Tropical Medicine (LSHTM). “Pero el 85% de los bebés prematuros nacen con seis semanas como máximo de adelanto. Ellos necesitan ayuda para alimentarse, control de temperatura y son más susceptibles a las infecciones”, explica la académica.
“Sólo antes de la semana 32 es que sus pulmones están inmaduros y necesitan ayuda con un respirador.
A menos que haya problemas para respirar, los cuidados canguro resultan de hecho mejores, ya que promueven el amamantamiento y reducen las infecciones.
Los cuidados canguro ayudan a regularizar la respiración y frecuencia cardíaca del bebé. (Fuente: BBC Mundo)
Su imagen más cercana

