
Cuando ya la ciudad regresa a la normalidad, a ese letargo a veces perturbador que algunos nombran modorra o soñolencia, vale agradecer a los trovadores Liem y Rey por la genial idea de dotar a la urbe yumurina de su Festival de trova.
Durante cuatro días la trova marcó las pulsaciones de unos habitantes ávidos de buena música. Por eso desde el mismo comienzo, la Sala White se colmó de asistentes para escuchar a Frank Fernández.
El viernes en la tarde-noche, una multitud se llegó a hasta la antigua Plaza de Mercado, a orillas del San Juan para disfrutar a ese grande de la cancionística mundial, y fundador de la Nueva Trova que es Silvio Rodríguez, acompañado de Trío Trovarroco y la flautista Niurka González.
En estos días los matanceros gozaron del privilegio de innumerables ponencias teóricas de conocedores del género trovadoresco como Joaquín Borges-Triana y Víctor Casaus, este último protagonista del movimiento de la Nueva Trova.
Quizás más de uno se topó con Roly Berrio y su guitarra o Yaima Orozco desandando la ciudad con la guitarra a cuesta; o cantaron voz en cuello “¿Dónde estarás?” junto a Polito Ibáñez, y hasta entrada la madrugada se negaban a retirarse del parque de la catedral, donde Aliesky, Gorgito Komakola y Miriel Santana prolongaban la noche y la trova con sus canciones.
Esos nos dejó el Primer Encuentro Nacional de Trovadores, la sensación de que nada está perdido, que el buen gusto y las letras inteligentes aún convocan multitudes, que la juventud desea encontrarse con los juglares del hoy para reverenciar a la poesía. Desde ya los matanceros deben proteger este evento y hacerlo suyo para que se establezca como plaza obligada para los trovadores cubanos.

El fallecido trovador Santiago Feliú fue evocado en el festival

Frannk Delgado inauguró el festival en una Sala White Colmada de asistentes
En el Patio Colonial la trova también se hizo presente
En la antigua Plaza del Mercado Silvio Rodríguez convocó a matanceros de varias generaciones que adoran su música

Hasta altas horas de la madrugada la trova se hizo sentir, en la imagen tres jóvenes trovadores: Aliesky, Jorgito Kamamkola y Miriel Santana
Luego de culminadas las presentaciones la trova se adueñó de los parques y la noche, allí donde permanencian seguidores del género
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