domingo , 27 septiembre 2020
El doctor Fernando Acebo Figueroa, director del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología en Matanzas, explica a Girón las medidas que en este momento se toman en el territorio para evitar la transmisión de la COVID-19.

Tras la pista de un rumor sobre la COVID-19

El doctor Fernando Acebo Figueroa, director del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología en Matanzas, explica a Girón las medidas que en este momento se toman en el territorio para evitar la transmisión de la COVID-19.

El rumor anda de boca en boca. Lo mismo en el punto de venta del pan, que en la cola de la tienda, o en la recepción de un centro laboral, se comenta que en Matanzas ya hay casos de COVID-19 y hasta mencionan cifras con una seguridad y exactitud impresionantes, sin embargo cada día frente al televisor los partes del Ministerio de Salud Pública muestran lo contario.

Los matanceros, ubicados bien cerquita de La Habana, considerada la cola de la pandemia, continúan alarmados y no es para menos. La provincia una vez estuvo en esa situación y aunque llevaban hasta el miércoles último exactamente 52 días sin detectar nuevos casos, Matanzas sabe todo lo que implica la palabra retroceso. Ante este panorama Girón conversó con Fernando Acebo Figueroa, director del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología en Matanzas, para aclarar las dudas más frecuentes de la población y sobre las medidas que en este momento se toman para evitar un posible contagio.

Confirman 54 nuevos casos positivos a la COVID-19 en Cuba (7 de agosto)

-¿En estos últimos días ha existido algún caso positivo a la COVID-19?

“Nuestro sistema de Salud no esconde nada, la transparencia se mantiene. Desde el último caso detectado como positivo se han realizado 2 633 PCR hasta este miércoles y todos han resultado negativos, sin embargo pueden existir casos asintomáticos y no se conoce hasta que no se haga la prueba.

“Aunque Matanzas no registra nuevos casos no deja de ser una situación muy complicada. Nuestra provincia es receptora porque muchos turistas de distintos lugares de Cuba acuden sobre todo a los polos de Varadero y Ciénaga de Zapata. Se han reabierto 15 hoteles, al igual que las casas de renta, pero todos certificados para que no se produzca un contagio.

“Actualmente existen consejos populares de La Habana que están en cuarentena y no hay posibilidad alguna de que puedan entrar a nuestros hoteles ni casas de renta. De hecho, en estos momentos se valora que los transportes colectivos que vengan de ciudad de La Habana y otras provincias no entren a Matanzas mediante la ubicación de puntos de control de acceso en Bacunayagua y Cabezas.”

– ¿Qué acciones se realizan en instalaciones turísticas y de campismo para mantener controlada la epidemia?

“En cada uno de estos espacios existe un médico, una enfermera y un licenciado en Tecnología de la Salud que mantienen el control de las medidas. Además, la responsabilidad de las personas es fundamental, quienes van a un campismo o un hotel no pueden dejar todo en manos de los trabajadores de la Salud. Deben mantener el uso del nasobuco, el distanciamiento físico, la desinfección de manos y pies, comunicar si tiene algún síntoma, de no ser así la ley castiga por propagación de epidemias.   

“A los trabajadores del turismo se le han realizado PCR al existir siempre un riesgo. Hay que reconocer que este personal ha  realizado un trabajo muy destacado en su protección. No obstante tienen que lograr esa misma protección al llegar a casa, a veces al quitarse la ropa y el nasobuco, debe ser en algún lugar en específico y efectuar la desinfección”.

– Los usuarios envían mensajes de alerta ante la circulación de transportes colectivos como camiones con muchos pasajeros sin nasobuco, que regresan de las playas ¿Existe alguna medida para contener esta situación?

“Cada organismo debe cumplir con un programa, los transportistas también lo han cumplido y hay que exigirles redoblar la vigilancia en ese sector.

“Tenemos un grupo de fortalezas que han permitido que la provincia no se complique. Nuestros programas con los casos sociales, los pacientes deambulantes, con los hogares de ancianos han tenido un impacto porque no ha existido transmisión de la Covid-19 en ese grupo de personas, debido al trabajo mancomunado entre el Gobierno, el Partido y el personal de la Salud”.

– Tras los eventos de transmisión local ocurridos en Hospital de Cárdenas y el Hospital Provincial Faustino Pérez muchos preguntan por los procedimientos que se siguen en las instituciones de salud.

“Nuestras instituciones tienen un protocolo bien establecido para cada una de las etapas y hemos arreciado en el cumplimiento de las medidas de bioseguridad y de protección. Ante la presencia de algún casos sospechoso se mantiene la idea de que nos encontramos ante un caso de Covid-19 hasta que se demuestre lo contrario. Tenemos una carga de todos los pacientes que vienen por determinada causa, por lo tanto con ello debe aumentar el control desde la entrada hasta su salida para cuidar tanto a trabajadores como a pacientes”.

– ¿Cuál es el tratamiento a cada caso sospechoso? ¿Continúan funcionando los centros de aislamiento?

“Estamos haciendo estudios en aquellos lugares donde se detectaron casos en algún momento durante el brote, entre centros laborales, actividades de puertos y marinas hemos hecho alrededor de 1 200 pruebas.

“Puede ser que la persona tenga síntomas, sea contacto de un caso, por todas esas vías se aplica la prueba estándar por excelencia que es el PCR en tiempo real. A veces se hace un test rápido que da positivo, se ingresa al paciente y se hace un PCR para confirmar.

“A veces ha existido cierta demora, pero en muy pocos casos, como promedio nuestra provincia está recibiendo los resultados en 24 horas. Tenemos en activo el centro de aislamiento Vicente Ponce, en Jagüey Grande, para todos los contactos, mientras los casos sospechosos de bajo riesgo se trasladan hacia la Empresa de Aseguramiento de Salud Pública”.

– ¿Dónde está el peligro durante la tercera fase de recuperación, esa donde la población vuelve a su rutina?

“A pesar de los esfuerzos ha bajado la percepción de riesgo. La población tiene que aprender a cuidarse y exigir que otros lo hagan. Se están haciendo actividades sin permiso, desde un cumpleaños hasta una actividad religiosa con masividad, además las mismas personas lo han denunciado. Tenemos que sacar experiencias de lo que le ha pasado a otros, como ocurrió en Bauta, y nos puede pasar a nosotros. Con la mejor de las voluntades se reúnen muchas personas y estamos violando lo establecido, porque se incumplen las normas higiénicas.

“Todas las celebraciones tienen que ser autorizadas, cada una a su nivel. Por ejemplo, si es municipal determinar con el personal de Salud cuántas personas se pueden reunir allí según las características del local. En todos los lugares cerrados hay que usar el nasobuco y en espacios públicos cuando se forma parte de un  grupo. Aunque recomendamos que se utilice siempre que se pueda. Ante las violaciones se aplican multas y medidas disciplinarias.

“No se puede sustituir la responsabilidad individual. Ninguna vacuna va a tener una sensibilidad y efectividad de un ciento por ciento. Ya la vacuna está descubierta: la limpieza de las manos, el distanciamiento físico, uso de nasobuco y el resto de las medidas de protección de las personas”.

 

 

 

(Tomado de Girón)

COVID-19 en Matanzas

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