A plena luz del día, y hasta con cierto “desparpajo” pudiera decirse, unos malhechores intentaron lanzar por el suelo los esfuerzos de hombres y mujeres imbricados en embellecer la ciudad de Matanzas.
Dicen que los “cacos” llegaron un buen día, y ante la mirada incrédula de los vecinos, aduciendo que pertenecían a una entidad estatal, comenzaron su fechoría: robar las losas de granito recién colocadas en el parque Los Pinos, en la barriada de La Playa.
Poco les importó que se tratara de un parque casi centenario, ni que allí se rinde homenaje al mártir matancero Felipe Espinola Travieso, destacado luchador de nuestras gestas independentistas, y quien mucho hizo por la cultura matancera a finales del siglo XIX. A los ladrones no les interesan las historias, solo enriquecerse a costa del sudor y sacrificio de los demás.
La belleza que proyectaba el brillo de las losas de granito transportadas desde Bayamo por la Empresa de Servicios Comunales de la provincia apenas duró.
El golpe fue bien pensado. Primero sustrajeron cuatro, luego cuatro más, hasta que confiados al extremo de intentar robarlas todas de un solo golpe parquearon un vehículo a plena luz del día; mas, la policía los detuvo en el acto. Ahora responderán ante la ley.
Los directivos de Servicios Comunales decidieron retirar las restantes para regresarlas con mayor seguridad. Porque vale decir, y como ellos mismos reconocieron, a la obra le faltó seguridad.
Las baldosas no contaban con el anclaje necesario que impidiera su sustracción, algunos vecinos alegaron que el cemento tampoco era de la mejor calidad.
Por suerte se logró preservar más del 80 por ciento de las losas que se colocarán antes de que termine el mes, según directivos de la empresa, y esta vez con pasadores que fijen bien cada plancha de granito.
El hecho deja mucho que desear; muestra que mientras las autoridades de la provincia se encuentran inmersas en el Programa 325 que persigue revitalizar y embellecer la ciudad, otros individuos se encargan de echar por tierra tal empeño.
Directivos de Servicios Comunales informaron que en el 2017 se destinó un millón de pesos para remodelar varios parques de la localidad, que sin duda alguna le dan un toque de elegancia y distinción a una urbe necesitada de todo el concurso de sus habitantes por regresarle el esplendor de antaño. Mal vamos entonces si se repiten escenas de latrocinio como la antes descrita.
Un parque remodelado invita al esparcimiento, al amor, al sosiego, al descanso, y eso lo saben los trabajadores encargados de restaurar dichos espacios. En el pasado año se recuperó en la ciudad de Matanzas el 90 por ciento de ellos, y el 2018 irrumpió con nuevos proyectos de este tipo.
En estas circunstancias se pone de manifiesto la necesidad de emprender la ejecución de obras urbanísticas con la pertinente seguridad y atención al más mínimo detalle. Teniendo en cuenta el peligro representado por elementos inescrupulosos, presentes en la sociedad, un anclaje y cemento más adecuados serían imprescindibles para evitar acciones negativas contra la estética local.
Como llamado a la conciencia popular, resta ratificar que el ciudadano tiene el derecho y el deber de denunciar hechos semejantes en cualquier lugar u ocasión, para que las autoridades competentes actúen con igual rapidez y eficacia como tras el lamentable evento del parque Los Pinos. (Arnaldo Mirabal, José Alejandro Gómez Morales y Heydy Montes de Oca, estudiantes de Periodismo)
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