Un panorama complejo para las economías latinoamericanas en 2017 fue anunciado por la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) Alicia Bárcena, aunque se congratuló del tenue crecimiento que se vislumbra en estos países.
Admitió que todo el mundo tiene expectativas sobre la postura de Estados Unidos, en especial al asumir el cargo el próximo 20 de enero el presidente electo Donald Trump, al margen de las corrientes proteccionistas que planean Europa, según declaró a Prensa Latina.
Bárcena apuntó que si hay riegos de ir hacia el proteccionismo, como también de mayores nacionalismos en algunos países, aunque no existen certezas de puedan derivar en algo muy negativo. Al abundar en torno a las perspectivas de la economía mundial, la máxima responsable de la Cepal indicó que su propio organismo, el Banco Mundial y el Fondo Monetario, se preguntan de la globalización.
Manifestó asimismo que existen preocupaciones sobre lo que está aconteciendo en la banca europea, lo ocurrido en Italia (revés en reformas que obligó a la renuncia al primer ministro) y un escenario preocupante en Francia y sus elecciones futuras. La responsable de la Cepal resaltó que existen, no obstante, esperanzas alentadoras con China, que en la reciente visita aquí del presidente Xi Jinping, mantuvo la promesa de apostar por América Latina y el Caribe.
El organismo de Naciones Unidas anticipó un tenue incremento de la zona de 1,3 por ciento en 2017, tras dos años consecutivos de contracción, según el Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe. El análisis reveló que el mejor comportamiento del año que termina fue de República Dominicana 6,4% (con 6,2% para 2017), Panamá (5,2% y 5,9%), y Nicaragua (4,8% y 4,7%), respectivamente. También descollaron y avizoran buenos guarismos Costa Rica (4,1% y 3,9 en 2017), Bolivia y Paraguay, ambos con 4,0% este año y 3,8% en el próximo período), y Perú (3,9% y 4,0%).
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