
Ante la presión del examen los nervios de los estudiantes afloran, mientras el jurado evalúa cada uno de los conocimientos adquiridos en clases durante 4 meses.
Así transcurrió durante la última evaluación del más reciente curso de dependiente integral, que constituye una de las múltiples opciones de superación que ofrece la casa de Orientación a la mujer y la familia perteneciente a la Federación de Mujeres Cubanas.
Con la experiencia educativa de la colaboradora Olga Risco los 25 estudiantes recibieron contenidos respecto a los utensilios que emplea el dependiente, modalidades y tipos de servicios.
Otras temáticas de importancia también fueron evaluadas, a la vez que se exhortó a la continuidad del aprendizaje en esos aspectos.
Para el examen los futuros dependientes integrales demostraron lo aprendido, argumentando su utilidad para el futuro personal de cada uno de ellos.
La orientación grupal es una de las líneas de trabajo de la Federación de mujeres Cubanas y constituye una importante opción para quienes gusten de aprender nuevos oficios.
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