Con el objetivo de contribuir al aumento de la esperanza de vida ante los paros cardíacos, la Asociación Española contra la Muerte Súbita donó al Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez de Matanzas un desfibrilador automático externo.
De un acontecimiento sin precedentes ha sido calificado este gesto, al no existir hasta la fecha un equipo similar fuera del sistema hospitalario cubano, como destacó en sus palabras el Doctor en Ciencias Luis Alberto Campos Montes, Presidente del Grupo de Investigación de la Muerte Súbita (GIMUS).
El especialista destacó el gesto altruista de los profesionales españoles y la posibilidad de intercambiar experiencias con los colegas de esa nación en el ámbito de los avances contra esta problemática, teniendo en cuenta el envejecimiento paulatino de la población en nuestro país.
De igual forma precisó que fue seleccionado el aeropuerto matancero, después de una exhaustiva evaluación de casos de paros cardíacos sucedidos en ese centro, que recibe anualmente a turistas de más de 35 países.

José Durán, Presidente de la Asociación Española contra la Muerte Súbita, expresó emocionado el cumplimiento de un sueño, pues esa organización nació luego de la pérdida de su hijo de diez años durante un partido de fútbol.
Dijo que el paro cardíaco puede ser resucitable y demanda una respuesta rápida; de ahí la importancia de contar con equipos para evitar los fallecimientos como este desfibrilador automático externo.
Esta actividad forma parte del Primer Simposio Internacional, Segunda Convención Iberoamericana y Tercer Simposio Nacional contra la Muerte Súbita que se desarrolla en el Hotel Barceló Solymar Arenas Blancas de Varadero.
Su imagen más cercana


