
Seguramente para Alfonsito Llorens la Noche del sábado resultó especial por partida triple: festejaba su 60 cumpleaños, ofrecería un concierto en El Bolerazo, espacio que arriba a su tercer aniversario, y del cual el músico fue artífice.
Desde bien temprano la entrada de la sede de la Uneac en Matanzas se colmó de público, deseosos de disfrutar de una noche única con un cantante que desde hace medio siglo enamora a todos con su voz.
Pudiera decirse sin mucha rimbombancia, que Alfonsito Llorens es patrimonio de Matanzas, y que desde la primera vez que se atrevió a concursar en un programa de la televisión nacional, por allá por los años 80, conquistó a un público que siempre lo ha acompañado.
Por eso la noche de su cumple el cantante y compositor decidió compartir ese momento como mejor sabe hacerlo: cantando desde un escenario, quizás sencillo como lo puede ser la Sede de la Uneac, pero donde la complicidad y el amor entre un artista y su público vibraron en cada canción interpretada.
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